"Yo no veo nada"
El Niño con el pijama de rayas (2008-2009)
Publicado 24-01-2009 a las 01:23 por TC
Tags cine, pijama, pijama de rayas, rayas
¿Como vuelves a tocar el tema del holocausto y la “solución final” nazi, sin mostrar sangre o asesinatos?. Una penetrante humareda negra, y la inocencia de dos cristalinos ojos de un niño de ocho años, son sin duda alguna una de las claves de la película sobre la novela homónima “El niño con el pijama de rayas”.Es inevitable casi inconscientemente el comparar este film con la otra ¿decena? de films que han usado el tema de la Segunda Guerra Mundial, Alemania, los Nazis, los Judíos y el holocausto. Incluso, como si se tratase de un largo y continuo tórpido cuento para dormir, recorres mentalmente libros y novelas que han tratado el mismo tema, y terminas hilando narraciones una tras otra para continuar nutriendo de vivencias aquella parte de la historia de la humanidad que pocos desearían haber sufrido en carne propia. Vivencias que no son propias, pero que molestan tanto o más que lo que lo daña a uno directamente.
Es quizás esto, ese inmenso recuerdo colectivo de una vergüenza planetaria, lo que le da mayor fuerza a “El niño con el pijama de rayas” (ENPR). Y esta bien que sea así. In-facto, tiene que ver con la cita con la que abre la cinta: “Childhood is measured out by sounds and smells and sights... before the dark hour of reason grows”.
La niñez esta medida (regida) por sonidos y olores y visiones… antes que la oscura hora de la razón crezca.
(En español no-literal lo dejaron algo así: “La niñez está llena de colores, olores, pero la inocencia se va cuando la razón la introduce en la oscuridad”)
No se trata del padre desvirtuando y amoldando la realidad para que su retoño obra y gracia de la inocencia e ignorancia tuviese la oportunidad de sobrevivir a la matanza. Tampoco es el diario de vida de una joven en un encierro de manicomio, ni la lista de un empresario en busca de la redención por algo que ni hizo pero que si vio y dejó que ocurriera en frente de sus ojos.
ENPR trata (en breve, no se asusten, no haré spoilers) de la vida de un niño alemán de ocho años en plena segunda guerra mundial, que debe dejar la ciudad, su casa, colegio y sus amigos de toda la vida, para seguir junto a su familia a su padre después de que este (el padre) es promovido en el trabajo. ¿Trabajo?. Es soldado nazi. El ahora comandante debe ir a supervisar y tomar las riendas de un campo de concentración. En ese ambiente, de aburrimiento y de cosas ocultas para este niño alemán, es que conoce al otro niño, el del pijama a rayas, en una de sus escapadas a explorar. Entre la cerca del campo de concentración ambos niños entablan una amistad bastante inusual.

ENPR es algo blanda, lenta pero no aburrida. Esto en comparación con otras películas con respecto al mismo tópico. Es que lo que debe endurecer lo que se narra aqui, es lo que a nosotros ya nos han narrado antes. Es el que nos hagan detenernos y hacer poner lo poco de inocencia infantil que aun tengamos dentro, en lo que sabemos históricamente como ocurrió. He ahi lo fuerte y loable del relato de ENPR.
ENPR avanza con trancos seguros durante su desarrollo, sin darse vueltas innecesarias tratando de explicar que es cada personaje. Fenomenales son en este sentido las interpretaciones de la mayoría, si no es que todos, los actores que desfilaron aquí. Desde el Heil Kommander, hasta la mujer y su mirada culposa del “gracias” al medico judío pela papas; mismo judío pela papas que es el nexo entre el niño y su primer encuentro con la realidad adulta, gracias a un impecable y muy bien logrado joven soldado nazi, con su entereza, hombría y animalidad, todo en uno.

Los dos niños, el del lado alemán de la reja, y el del lado judío de la alambrada, inundan de inocencia con sus diálogos y sus actitudes de forma totalmente limpia; algo exagerada podrán encontrar algunos esta parte, pero vamos: ¡de esto trata esta película!. Es la visión de un pequeño humano de ocho años, que aun tiene un caleidoscopio entre sus ojos y la realidad adulta… es la visión de el y todo lo extraño que ocurre a su alrededor. Humareda pestilente y negra que para el es trigo quemado. El queriendo ser parte del juego de los pijamas con números.Es el último cuarto de película el que hace explosionar la inocencia en desesperación y angustia... pero no del niño, si no de quien racionalmente compartió a través de la pantalla, la breve pero puntual y sarcástica hora y media de imágenes que ENPR trae de manos de alguien que no tiene grandes hits cinematográficos a su haber como director, pero que con creces debió superar sus propias expectativas.
Un “tienes que verla”, definitivamente. Si se saben blandos, véanla solos... o en confianza. Siempre es bienvenida la buena compañía, sobre todo si quieres conversar para "botar" lo que quedo.
Total Comments 18
Comentarios
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Publicado 24-01-2009 a las 02:31 por Ikari
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Publicado 24-01-2009 a las 12:01 por Alex911
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Publicado 24-01-2009 a las 12:48 por GotoHell
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Estoy chato con tantas peliculas dedicadas al holocausto, sobre todo, porque ahora se afanan de crear peliculas de "ciencia ficcion", se basan en hecho no reales... ¿Por qué no mejor hacer una pelicula entre la amistad de un niño palestino con uno judio?.
Si es por eso, preferiria ver una pelicula con hechos reales, como la Lista de Schindler, a pesar que tuvo una cierta exageración, pero resulto ser un producto interesante.
Definitivamente, no ire a ver una pelicula de ficción de sucesos que sacudieron al mundo.Publicado 24-01-2009 a las 12:56 por Al_Arab_Concepcion
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La película es altamente recomendable, mas aun si no has tenido un acercamiento al tema de los judios en la alemania nazi desde otra perspectiva mas que de la historica.
Ya todos sabemos lo que pasa, no hay que ser un genio...bueno, estoy seguro que Al_Arab esperaba que el titanic no se hundiera en esa pelicula..pero bueh...cada uno con sus ideas.Publicado 24-01-2009 a las 16:16 por POLA
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Lo interesante y novedoso de este film es como ve el holocausto un niño de 8 años.
Como intenta explicar y hasta justificar, de una manera inocente, lo que le aflije. Como se avergüenza, a su manera, de lo que pasa. Como busca explicaciones, como espera con fe, como sigue creyendo en los adultos.
Por eso duele, mas aun si eres padre. Por eso incomoda y pica el alma. Sentir que no somos capaces de acercarnos a esa mirada de juego, de inocencia y capacidad de perdon.Publicado 24-01-2009 a las 16:16 por POLA
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Publicado 24-01-2009 a las 16:17 por POLA
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Publicado 25-01-2009 a las 01:02 por jasho
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Publicado 25-01-2009 a las 19:08 por DrStEiN
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Publicado 25-01-2009 a las 21:15 por Crono3006
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