
Se le atribuye a
Frank Zappa una frase de proporciones colosales. Se supone que el mítico músico dijo de The Shaggs que eran “mejores que los Beatles”. Tanto si es verdad como si semejante proclama es una invención, el hecho demuestra cómo aquel grupo de jóvenes hermanas se ha convertido en toda una fascinación para melómanos de todo el mundo. Y esto, teniendo en cuenta que eran todo un desastre musical, no deja de ser sorprendente. A menos, claro, que hayas caído ya en las redes de su universo.
Naif puede ser una palabra definitoria de The Shaggs. Destartalada es una magnífica definición para su música. Inocente es cómo podráimos llamar a su estilo. Pero, ¿cómo nombrar las razones que han hecho de estas chicas de Fremont algo inquietante, subyugante y adictivo?
Como
Ed Wood ha sido considerado unánimemente el peor director de la historia del cine, The Shaggs han sido nombradas muchas veces con ese honor, pero en la historia de la música. Es desde luego, injusto, darles ese honor cuando casi cada día la industria nos regala razones para dejar de creer en este arte. Quizás más adecuado sea referirse a ellas como “la mejor peor banda del mundo”. O, parafraseando a Tora Birch en Ghost World, “eran tan malas que acababan siendo muy buenas”.
The Shaggs no son más que la personificación musical de las hermanas Wiggins: Betty, Dorothy, Helen y Rachel. Dice la leyenda, ésa que como John Ford muchos elegimos imprimir, la abuela paterna de las chicas hizo tres predicciones: que su hijo Austin se casaría con una rubia, que tendría dos nietos que ella nunca vería y que sus nietas formarían un grupo musical de fama.
Quizás influenciado por la profecía (que acabó cumpliéndose en su totalidad), Austin compró los instrumentos musicales a sus hijas y las sitúo en el mercado. En 1968 las metió en el estudio para grabar el que, suponía, sería un gran éxito.
Ese disco, llamado Philosophy of the World, resultó ser un completo desastre. La desmañada forma de tocar los instrumentos de las chicas, los problemas de coordinación, la falta de ritmo de muchas de esas melodías, si es que se les pueden llamar así… Todo en Philosopy of the World suena a un amateurismo no forzado, a uno de esos garajes de barrio en los que la juventud norteamericana pasaba el rato creyéndose los reyes del mundo musical. En este caos, el garage no era tan brillante como el de los Sonics, pero (sin quererlo, desde luego) si era mucho más rompedor.
Otro dato para el mito: dicen por ahí que las hermanas Wiggings pararon de grabar varias de las canciones ¡porque una de ellas se había equivocado! Cualquiera que oiga Philosophy of the World se solidarizará con el previsible estupor de los técnicos de sonido del estudio.
Austin había concretado las primeras cifras del lanzamiento: las 1000 primeras copias fueron financiadas por un hombre que desapareció con 900 de ellas. El resto apenas generaron indiferencia en la zona natal de las Wiggins, Nueva Inglaterra.
A mediados de los 70, cuando ya había comenzado a grabar un nuevo disco con sus hijas, Austin murió. Se quedó por ello sin ver la ascensión de The Shaggs al status de grupo de culto: desde 1978 y tras la aparición del punk, las hermanas Wiggins han sido consideradas madres espeirituales de todos movimientos musicales que propugnan hacer música desde el desconocimiento más absoluto (“Éste es un acorde, éste es otro y éste es el tercero; ahora monta un grupo” es el célebre eslogan de un fanzine punk), pero también de aquellos que, basándose en un trasfondo de música culta han hecho de la disonancia su razón de ser (a The Shaggs y a Sonic Youth sólo les separa que los segundos hicieron sus primeros desvaríos de forma consciente).
Las sucesivas reediciones de Philosophy Of The World y de las canciones de aquel segundo disco nunca editado han hecho definitiva justicia a las Shaggs, que aún hoy mantiene su tono inocente al enumerar en su página web su filosofía vital:
-Nunca juzgues a otros hasta que camines una milla en sus zapatos
-Haz lo que decían los padres de Thumper: Si no vas a decir nada interesante, mejor no digas nada.
-La gente que vive en casas de cristal no debería arrojar piedras
-Vive según esta regla de oro: Haz con otros lo que te gustaría que ellos te hiciesen.
Fuente:
http://www.elruidodelacalle.com/word...p=320#more-320
Como comentario personal puedo decir que bajé unos temas y quedé así
