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"Crónicas de un papel olvidado"
Ruidos banales impiden mi labor
Describir los rincones de mi confuso yo
Del cerebro al lápiz hay mucha contaminación,
y en el papel ninguna mísera oración.
Inerte, mientras escribo,
observo cómo al verso de su idea remuevo
Aún así, de todas maneras me abstengo
de la impronta de mi trémula mano desechar.
Escribir sin pensar
Pensar para no escribir
Y el mensaje que he de divulgar
termina en el fondo de aquel tarro gris.
El estruendo arrítmico de un camión
Fantasías eróticas con una chica agraciada...
La voz del imbécil de turno en la televisión
me recuerda la sinrazón de mi creación.
Heterodoxia de la literatura
Aborto viviente de la redacción
Grandes detalles he de afinar a estas alturas,
pero el sueño me ha nublado la razón.
Y el papel termina, callado
bajo el abrigo de un eterno cajón.
por Vuestro humilde servidor.