Está bastante bueno el texto Blood... para una persona que comienza está bastante bueno lo que escribes. Me acordé de un libro que me hicieron leer cuando chico Golondrina de InviernoVíctor Domingo Silva no por la temática sino por el contexto, el tiempo en que se desarrolla, etc. Eso si.... a mi por lo que alcancé a leer me pareció mas un drama pasional bueno por eso nunca me gustaron mucho las categorizaciones... soy de la idea la buena literatura novela debe tener de todo en si misma: alegría, llanto, ira, etc... como la vida.
Igual quier tener mas tiempo para leerla, quiero ver como termina. Me parece que eso ya es un merito, que la persona que lo lea se interese en seguir leyendo. Podrá sonar básico, pero no lo es tanto.
Encontré en la web el libro del que hablé en el primer post
quería mostrarles como empieza para que vean si les interesa
Spoiler:
Ah, no, usted no se imagina lo que fue aquello para mí. Yo tenía
sólo trece años y estaba loco por Aurora. Ella tenía dieciocho pero a
mí no me importaba. Sus pechos chiquitos, duros, firmes, y esos ru-
litos de la vagina, que se abrían hacia los lados, me volvían loco de
remate. Y no me importaba lo demás. Ni sus ojos color miel, tan
hermosos y expresivamente melancólicos, ni sus manos largas, finas,
ni aún esas piernotas que uno suponía tan firmes como columnas
griegas, como la resistencia francesa, como el mármol de las esta-
tuas de la plaza principal de mi pueblo.
Yo era un muchacho inquieto, ladino, quizá menos superficial
de lo que creía pero también menos brillante de lo que aparentaba.
Y ya por entonces me poseían algunas manías y delirios que, inexo-
rablemente, me colocaban ante situaciones incómodas, desesperan-
tes.
Aquello a que me refiero fue lo que ustedes llamarían «una si-
tuación límite» y yo llamo un glorioso momento de mierda. Como
cuando uno está por dar un jaque mate y viene un imbécil, tropieza,
el tablero cae al suelo, no se puede reconstruir la partida y uno de-
be soportar que el rival asegure que estaba a punto de ganar. No, a
mí eso me mata.
Yo estaba loco por Aurora. Me fascinaba conocerla tanto, es-
piada siempre a través del ojo de la cerradura de la puerta del ba-
ño, amada en ese silencio pertinaz y testarudo que hoy llamaríamos
adolescente pero que entonces era tan sagrado y tan real como que
yo no sólo la miraba, la espiaba, sino que hasta la poseía imaginaria-
mente.
Todas las mañanas, cuando estaba en el colegio, me lamentaba
por perdérmela cada vez que iba a orinar, o acaso durante su baño
matutino. Ay, Jaime, usted no sabe cómo me volvía loco, pensarlo.
No, podría decirle que era la chica más linda de Resistencia, mi pue-
blo; no, era la mujer más hermosa del mundo. Vivía en mi casa desde
hacía unos meses, desde que mi madre quedó viuda y decidió con-
vertir a la vieja casona en una pensión de señoritas.
Si bien podría pensarse que su forma de describir la situación es un poco vulgar o demasiado gráfica ... me parce que lo hace con esa candidez infantil tan evocadora que hace que eso pase a un segundo plano
que buen libro, la verdad me lo devore. me hizo recordar a benedetti. pero mas osado, mas hijo de puta.
gracias, me encanto.
jajaja si, es que hay ciertos códigos rioplatenses que se aprecian en muchos autores de esos lados, creo que en todos los que yo he leído al menos. Cuando la leí a los 16 o 17 tambien me dejó marcando ocupado, es una lástima que sea tan poco conocido por estos lados.
Si te gustó ese hay otro que menciono en este tema que es mas osado, mas putamadre.