Ru Anting, de 56 años, se ha convertido en toda una atracción en China, ya que es capaz de controlar las lágrimas de sus ojos y, por ejemplo, es capaz de escribir con ellas en una tela, informó la radio estatal.
Según Radio Internacional de China, Ru descubrió su "superpoder" de pequeño, pero sólo empezó a entrenar su habilidad hace diez años y gracias a la práctica es capaz de segregar líquido desde sus ojos a más de tres metros de distancia.
Una foto de la agencia China News Service lo mostró escribiendo literalmente con los ojos en una sábana, donde dejó su firma escrita en agua.