El “derechismo” y su inevitable deriva izquierdista
EL “DERECHISMO” Y SU INEVITABLE DERIVA IZQUIERDISTA
(Artículo de don Francisco Canals, 1953)
I
La derecha y la izquierda nacieron en los Parlamentos. Conviene siempre tenerlo presente para explicarse la anomalía específica de la mentalidad “derechista”, que la ha dejado siempre inerme ante la “izquierda” y ha sido causa de que “derechismo” haya llegado a ser considerado como sinónimo de incapacidad y de predestinación al fracaso.
La derecha no sólo nació en los Parlamentos: nació del parlamentarismo. La derecha vino a ser aquel sector político que, en el ambiente del constitucionalismo liberal, quería salvaguardar el orden y la autoridad, claro está que dentro de la ortodoxia del liberalismo. O, como se dijo en ocasiones célebres, era el partido de quienes querían conciliar la libertad con el orden.
El orden y la libertad no son de suyo cosas incompatibles. Si tanto se hablaba de su conciliación era porque aquella libertad que se propugnaba era la del liberalismo, que siempre había sido y continuaría siendo siempre bandera revolucionaria; mientras que el orden que se trataba de defender era precisamente el nacido de la Revolución. Se comprende, pues, que la operación no dejase de tener sus dificultades. Había que defender, frente a la execrada “reacción”, el orden revolucionario, y para ello había que proclamar como buenos e inmortales los principios de la Revolución y dar por buenas sus más revolucionarias empresas: aquellas que – como la desamortización eclesiástica o la expropiación en Francia de los bienes de los “emigrados”- habían hecho nacer precisamente el “orden nuevo”. Pero al mismo tiempo había que evitar que la Revolución misma, en sus nuevas fases más radicalmente revolucionarias, pusiese en peligro las “preciosas conquistas” ya conseguidas.
Así nació la mentalidad “moderada” o “conservadora”. Podemos encontrar una definición real del mismo en aquel juicio de Balmes, según el cual el partido conservador es conservador de la Revolución. Los conservadores, ante las nuevas etapas de la Revolución, debían adoptar actitudes que les exponían necesariamente a ser acusados de “reaccionarios”, de enemigos de la libertad y del progreso, etc. Ante tan gravísimo insulto su “reacción” no podía ser otra que la de acusar a su vez a las “izquierdas” de corruptoras de la libertad y sostener y proclamar que eran ellos –los “derechistas”, los “conservadores”- los verdaderos y sinceros liberales.
Con esto ya podemos llegar a definir la derecha tal como aparece formada en la madurez y edad de oro del parlamentarismo liberal: la derecha, el “partido del orden”, defensor de los principios y de los intereses conservadores, es el partido liberal propiamente dicho, precisamente porque es –según observó con genial paradoja el P. Ramière- el más inconsecuente de los partidos liberales.
Por esto, mientras la izquierda –que encarnaba el dinamismo revolucionario- tuvo por lema “pas d’ennemis à gauche”, y así lo proclamó y así lo ha practicado, en el fondo, siempre, la derecha podría haber formulado la ley de su conducta en esta norma: “pas sans ennemis à droite”. Mientras la izquierda proclamaba que nada le parecería demasiado revolucionario, la derecha se esforzaba siempre por poner de relieve lo “moderado” y “prudente” de su actitud antirrevolucionaria, y se gloriaba por ello de poder mostrar, como testimonio de su amor a la libertad y al progreso, que no dejaba de ser considerada ella misma como revolucionaria por los “extremistas de la derecha”, por los “reaccionarios”.
II
El resultado necesario de esta situación fue el constante desplazamiento hacia la izquierda, no sólo de la opinión y de los partidos, sino de la norma de valoración con que se juzgaba del derechismo y del izquierdismo de tal o cual actitud. Antes de 1848, la democracia era “izquierdismo”, y la derecha era adversaria del sufragio universal. Esta derecha liberal y antidemocrática atacaba a la democracia de falsear y destruir el verdadero liberalismo, y de ser por esto tan funesta como la reacción misma.
Años después, la democracia antisocialista sería ya admitida como liberal y “de orden” por los antiguos liberales. Desde la derecha, ya liberal y democrática, se acusaría al socialismo de ser adversario de la verdadera democracia y por lo mismo reaccionario y destructor del progreso y de la libertad. Por otra parte, y sin que ello sea en el fondo contradictorio, se da el caso de que los partidos que recogen la mayoría de los votos “conservadores” y “derechistas” toleran que se les llame “de centro”, prefieren que se les considere “izquierdistas” y llegan a considerar insultante el ser llamados “derechistas” y “conservadores”, así como hace un siglo(*) era para ellos intolerable que se les considerara “reaccionarios”, aunque se gloriaban todavía del título de “conservadores”. Ya hemos visto emplear por las actuales derechas “izquierdistas” como slogan electoral esta sugestiva proclama: “La verdadera revolución la hacemos nosotros”. Si, en el comienzo del proceso, la derecha era el verdadero partido liberal, se ha llegado ya al punto en que la “derecha” se proclame el verdadero partido revolucionario, o lo que es lo mismo, la verdadera “izquierda”. La revolución ha seguido su camino.
III
Un hecho todavía más lamentable ocurrió a lo largo de este proceso. Cuando los “conservadores” tuvieron que temerlo todo de la revolución violenta y franca y mucho menos que temer por parte de la “reacción”, ya reducida a la impotencia, llamaron en su auxilio a los que llamaban “reaccionarios”, es decir, a aquellos que habían conservado de algún modo los principios y el espíritu a que la Revolución se oponía. Les invitaron a la unión en defensa de los “principios y de los intereses conservadores”; les llamaron a combatir bajo la bandera del “orden” y también bajo la de la libertad”. ¿Acaso no era justo exigir a los “reaccionarios” que renunciasen a sus “extremismos inquisitoriales” y a sus “utopías medievalistas” y se hiciesen así útiles a la salvación de la sociedad?
Pocas veces dejaron los antiguos “contrarrevolucionarios” de ceder a la tentación “conservadora”. Le llamamos tentación porque, aunque era muy propio del auténtico espíritu contrarrevolucionario ayudar siempre a todo cuanto pudiese frenar la Revolución violenta, no lo era tanto que el fusionismo “derechista” viniese a confundir y a diluir aquel espíritu en una actitud “conservadora” –es decir, sucesivamente “liberal”, democrática, centrista, izquierdista moderada, verdaderamente revolucionaria, etc.- El resultado fue casi la extinción de la ideología y la actitud que hubiera sido necesaria y adecuada a la empresa política más grandiosa y difícil de todos los tiempos: la lucha contra la Revolución.
IV
Con la política tiene que ver todo desde arriba o desde abajo, y sobre todo las realidades y valores más fundamentales en la vida humana. La religión, la filosofía, los gustos literarios, las costumbres, la educación y, en fin, todo esto que ahora se llama “la cultura”.
Por esto la evolución “conservadora” de la lucha “contrarrevolucionaria” tenía que traer consigo esta grave consecuencia. En todos los aspectos, el combate cristiano se contagió más o menos de un espíritu que podríamos caracterizar como el de un “conservadurismo cultural”. Este conservadurismo sustituyó y debilitó –hasta destruirlo muchas veces- el culto de la verdad y por lo mismo el respeto a la tradición. Fue también “conservador de la Revolución”. El papel “fusionista” que en lo político habían jugado “los intereses comunes”, por cuya salvación se olvidó la defensa y la restauración del orden cristiano, lo ejercieron también en la lucha ideológica las burguesas y racionalistas ilusiones de “la cultura”, de “la altura intelectual”, de la “amplitud de criterio”, de la “objetividad e imparcialidad científica” (¡Santo Dios!) y desde luego las supremas ilusiones de la “originalidad”, del “espíritu progresivo” y “creador”, y de la “actualidad”.
Por lo mismo, la actitud de este “derechismo” cultural ha obedecido también a la consigna “Pas sans ennemis à droite”. Para comprobar la “altura” y la “actualidad” de un pensador acusado de reaccionario es indispensable exhibir el glorioso hecho: también él tuvo enemigos en la “extrema derecha”. Y el que fuese considerado progresista por los reaccionarios hace patente hasta qué punto fue él “comprensivo” y “abierto” en su diálogo contra los heterodoxos. Si el lector reflexiona sobre esta situación, verá que ella debía inevitablemente producir un desplazamiento continuo de la norma con que se juzga de las mismas doctrinas. El “conservadurismo cultural” queda, pues, sumergido en una dialéctica “evolucionista” y “progresista”. ¿No consiste acaso su defensa en proclamar también que “somos nosotros” –los conservadores- los verdaderos “innovadores”, y que en resumen “la verdadera revolución –también en el orden de la cultura y del pensamiento- la hacemos nosotros”? Es fácil ver que por este camino no se va probablemente sino a la ruina de la verdad. O, en el mejor de los casos, no se va a ninguna parte.
V
¿Acaso defendemos como actitud adecuada la de neutralidad entre la derecha y la izquierda? De ningún modo. Creemos que conviene precisamente denunciar en el “conservadurismo” su inversión de valores y su fidelidad a los principios revolucionarios. Pero si alguien entiende por “derechismo” el auténtico espíritu de defensa del orden cristiano contra la Revolución anticristiana –y así lo entienden muchos que al atacar a la derecha defienden en el fondo el espíritu revolucionario-, entonces creo que no habría que hacer otra cosa sino proclamarse “ultraderechista”.
Pero esto es precisamente a lo que la “derecha”, conservadora de la Revolución, no se atreverá jamás.
Re: El “derechismo” y su inevitable deriva izquierdista
La tradición es fundamental.
"
jajajajajaja... a mi me parece que ha pasado lo contrario.
"
¿Disculpa? La "derecha" actual (exclúyome momentáneamente) la vez ¿"más derechista" que la antigua? ¿Sabes algo de historia? ¿Sabes leer? (porque en el mismo texto del que opinas está fundamentado). La derecha actual desarrolla los "ideales" de la revolución francesa, pero sólo moderadamente, la derecha real o la derecha original era contraria a la revolución francesa y a todo lo que de ella provino. Luego viene el pecado original que es aceptar dicha revolución, y empieza a izquierdizarse poco a poco, cada vez más. ¿Tanto les cuesta salirse del simple eje Marxismo-Capitalismo? además de que la izquierda es preexistente a Marx y su obra (1848), ambos son hijos del modernismo, que la derecha real rechaza.
Al final los conservadores modernos (no los conservadores a secas) no son más que liberales mojigatos, que aceptan las premisas del liberalismo, pero se rehusan a sus consecuencias lógicas y directas.
kharas agrego info 3 minutos y 9 segundos despues...
Originalmente publicado por Klaus_Austin
cuac
Esto no es retard (aunque algunos personajes hagan que lo parezca, como el de los 800 millones de pesos).
Editado por kharas en 08-09-2008 a las 11:37.
Razón: Doblepost (¡AutoMerge CocaCola ok toffe and butter System!)
Re: El “derechismo” y su inevitable deriva izquierdista
La derecha ha tenido que ir cediendo por cuestiones de lograr un mayor alcance en la población, ya que la población sobre todo en cuanto a recambio generacional tiende a ir por "el cambio, la revolución", aún si esta es más mala que buena (ya hemos constatado los perniciosos efectos de un liberalismo individualista racional heredaddo de la revolución francesa, ilustración, y los mucho más nefastos efectos del marxismo y su revolución proletaria)...
Así que bueno, al parecer no es posible nadar contra la corriente como dicen por ahí y la derecha actualmente ha llegado a la hipocresia de defender principios a los que anteriormente no apoyaban. Así que haciendo una analogia, `podemos suponer que en unos 20 años más la derecha apoyara el matrimonio homosexual, mientras que la izquierda va a querer apoyar el matrimonio zoofilico y pedofilico.
Re: El “derechismo” y su inevitable deriva izquierdista
La verdad no le veo mucho sentido a esta discusión.
Sí, es verdad que, desde la revolución francesa, la "derecha" ha cambiado desde defender el monarquismo y las tradiciones derivadas de ella, a defender muchos de los ideales (burgueses especialmente) ganados en esa revolución... Así que, históricamente hablando, la "derecha" se ha desvirtuado bastante en cuanto a concepto histórico.
Tal vez la "derecha" se esté "izquierdizando" (cuando le conviene, obviamente), así como la "izquierda" se está "derechizando" (o al menos está acercandose a algunas cosas que la derecha moderna defiende). Eso se llama evolución.
De hecho, en muchos países (especialmente los desarrollados y/o con tradición democrática) la linea que separa a la "derecha" y la "izquierda" es muy delgada y difusa, incluso ya estos conceptos están bastante añejos para nuestra actualidad como raza humana.
Entonces, ¿Por qué digo que esta discusión no tiene mucho sentido?.
Simple. Los conceptos de "derecha" e "izquierda" son solo denominaciones históricas preservadas por la tradición, pero que no rescatan mucho de sus raíces y tradiciones...
¿Y qué?
Sería más fructífero para nuestra realidad (especialmente nacional) que redefinieramos los conceptos que nosotros, los chilenos, le damos a estas denominaciones de espectro político... Así, no nos pasan "gato por liebre".
De hecho, sería muy interesante que el que comenzó este post diera alguna opinión en el sentido de mostral cuan "izquierdizada" está la derecha de hoy en Chile (englobando la segunda mitad del siglo XX en adelante, de ser posible)...
Eso sería mucho más fructífero, en miras a las próximas elecciones.
Re: El “derechismo” y su inevitable deriva izquierdista
Hartomas:
Esa "evolución" de la que hablas, que tácitamente le das una carga positiva, es un dogma progresista, y no lo comparto, de hecho, es una falacia y se denomina "argumentum ad novitatem".
La simple posterioridad temporal en un cambio no es razón suficiente para decir que este es una mejora respecto de lo que había con anterioridad al mismo.
Respecto de mi pensamiento, soy monárquico, tradicionalista, nacionalcatólicista, autoritarista (no totalitarista, no mezclen peras con manzanas) y contrario a la mil veces maldita revolución francesa, y su sanguinario legado de muertes, partiendo por Su Majestad Luis XVI y pasando por genocidios como el de La Vendee, donde se asesinó a campesinos porque la tolerante democracia pregonada por los iluminados no era el ideal de éstos, así que debían morir.
kharas agrego info 1 minutos y 45 segundos despues...
Respecto de la izquierdización de la derecha, es cierta, y la izquierda también ha perdido mucho de lo que la identifica (la izquierda intraparlamentaria), acercándose al centro, y por eso la política es tan fome, no se debaten cuestiones de fondo, sino simples maquillajes.
Editado por kharas en 08-09-2008 a las 13:40.
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Re: El “derechismo” y su inevitable deriva izquierdista
La cultura ha cambiado desde la Revolucion francesa hasta hoy. Sabiendo que cultura es, en pocas palabras, todo el quehacer de una sociedad, podemos decir que tambien ha cambiado la politica. La sociedad francesa era muy diferente que la sociedad actual. Hasta donde se, ni siquiera habia CDs, Internet, Socialismo, viajes al espacio, television, radio, pokemones, autos, aviones, etc. ¿Como pretendes que la politica permanezca intacta desde esos tiempos?
Re: El “derechismo” y su inevitable deriva izquierdista
El error fundamental en que cae el análisis es el de definir la mentalidad moderada o conservadora” como el partido que “es conservador de la Revolución” cuando en realidad es conservador solo de ciertos logros bien puntuales -burgueses- de la Revolución, más no de los siguientes puesto a que en lugar de beneficiar a la burguesía éstos perjudicarían a la misma como actual clase dominante. Por eso la burguesía al conseguir estos logros –sociedad capitalista- deja de ser progresista y pasa a ser conservadora. Pero claro, como el autor comete el error de creer que la burguesía “es conservadora de la revolución” y no de ciertos logros puntuales de la misma, no se percata la real naturaleza derechista de toda clase dominante, incluida la burguesía.
Otro error claramente apreciable es el asumir como “desplazamiento hacia la izquierda” la admisión del sufragio universal por parte de la derecha, o asumir como “desplazamiento hacia la izquierda” que la derecha considere inapropiado llamarse a si mismos reaccionarios o conservadores. ¿Por qué? Porque el sufragio universal democratizaría -daría el poder a las mayorías- solo en el pilar político de la sociedad y en ningún otro más. ¿Ya y? Pues que el pilar político depende del pilar económico, que es el pilar fundamental de la sociedad y por eso es considerado el primer poder. La pregunta es: ¿La burguesía está realmente dando poder a las mayorías –moviéndose a la izquierda- al conservar una sociedad fundamentalmente plutocrática ó, en realidad, está encubriendo ésta plutocracia estructural con una falaz fachada democrática para así satisfacer la necesidad de legitimar su dominación como clase social privilegiada –en una estrategia derechista, de reacción-?
La equivocación fundamental nace principalmente por el análisis de la sociedad humana y su historia desde la superestructura: la cultura, la tradición, etc. Claro, tu al analizar el comportamiento del Mar y si solo ves la superficie, inevitablemente cometerás errores y no entenderás porqué se producen ciertos fenómenos que solo se manifiestan en la superficie pero que en realidad se producen en el fondo del mar.
Para analizar la sociedad hay que analizarla como un todo, estructura y superestructura, pero principalmente analizar su estructura, sus clases sociales y su rol en la sociedad, sus intereses, sus conflictos de intereses, etc.
¿Qué pasa si centramos el análisis en la estructura?
Pues nos damos cuenta que la “ultraderecha” de hoy no es otra cosa que la derecha de la revolución francesa, aquella derecha que defendía la clase dominante de la sociedad feudal, la defensa intelectual y justificación política para la existencia de el Rey, el Clero y la Nobleza.
¿Qué son las derechas en nuestros días?
Pues son la representación política de la Burguesía, que derrocó a la clase dominante feudal y le arrebató de forma revolucionaria el poder. Por eso hoy, para los ultraderechistas la derecha es parte de lo que ellos interpretan como “izquierda”: porque en el pasado ambos estaban a la derecha e izquierda del espectro político, respectivamente. Pero la burguesía tomó el poder y en él ha estado hasta nuestros días porque la revolución llegó hasta ahí: se detuvo en el preciso momento en que la burguesía se dió cuenta que si continuaba la revolución el poder iba a pasar a manos del proletariado, cosa que no le convenía y por tanto se encargó y se ha encargado hasta nuestros días de que la revolución no continúe; de que prevalezca el status quo; de que siga ganando la reacción y que permanezca ésta sociedad -capitalista- por el mayor tiempo posible y, ojala, para siempre.
¿Qué son las izquierdas en nuestros días?
Pues son los que conforman aquel sector político que intenta representar a la clase trabajadora del capitalismo del Siglo XXI e intenta superarlo por ser una sociedad que sustenta los privilegios de una minoritaria clase dominante -burguesía- a costa de los intereses de una mayoritaria clase dominada que es la de los trabajadores de nuestro siglo. En síntesis, las izquierdas lo que buscan es que la revolución deje su actual estancamiento y continúe hasta superar la sociedad dividida en clases sociales. Los medios para conseguir este fin varían según la izquierda –socialdemócrata, trotskista, bolivariana, maoísta, etc.-, pero no por eso dejan de ser parte de las izquierdas pues se juegan por un mismo objetivo: el progresismo.
Salu2
Virtuajats agrego info 14 minutos y 6 segundos despues...
Originalmente publicado por Hartomes
L
Sí, es verdad que, desde la revolución francesa, la "derecha" ha cambiado desde defender el monarquismo y las tradiciones derivadas de ella, a defender muchos de los ideales (burgueses especialmente) ganados en esa revolución... Así que, históricamente hablando, la "derecha" se ha desvirtuado bastante en cuanto a concepto histórico.
No es la derecha la que ha cambiado, sino que son las clases sociales y sus representantes políticos los que se han movido en el espectro político. La derecha o Izquierda no son más que formas de enfrentar el progreso y distribución del poder en la historia de la humanidad: La derecha siempre dice que solo hasta acá llegamos pues más allá está mal, mientras la izquierda siempre dice sigamos. La más extrema derecha siempre ha dicho que nunca se debió siquiera ir, mientras la más extrema izquierda quiere ir, de un segundo a otro, al progreso total y distribución total del poder con la abolición del estado y todo el cuento.
Derecha e Izquierda siempre han sido lo mismo, Ultraderecha y Ultraizquierda también. Los valores que defienden las clases sociales y sus representantes políticos posicionados en una de estas formas de enfrentar el progreso humano, son los que realmente cambian, por ejemplo: Cuando en la sociedad feudal el clero y la nobleza estaban a la derecha, no es que la derecha en ese momento defendiera “el monarquismo y las tradiciones derivadas de ella” sino, que quienes defendían esos valores estaban ubicados en la derecha, pero hoy, están ubicados en la ultraderecha.
Salu2
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"No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela."
Albert Einstein
Editado por Virtuajats en 08-09-2008 a las 21:48.
Razón: Doblepost (¡AutoMerge CocaCola ok toffe and butter System!)
Re: El “derechismo” y su inevitable deriva izquierdista
Virtuajats: Precisamente eso que tu dices en tu primer amarillo, y que señalas como lo que no dice el autor es lo que éste entiende cuando expresa la frase "conservador de la revolución".
Re: El “derechismo” y su inevitable deriva izquierdista
Originalmente publicado por kharas
Virtuajats: Precisamente eso que tu dices en tu primer amarillo, y que señalas como lo que no dice el autor es lo que éste entiende cuando expresa la frase "conservador de la revolución".
¿Recuerdas cuando en otro debate me referí a la enorme importancia de la exactitud lingüística sobre todo al plantear los fundamentos de un análisis?
En esa ocasión recalqué lo incorrecto de idealizar "el legado de una persona muerta", refiriéndose a ese concepto con las palabras de "la persona vive".
Éste, como otros idealismos, los suele entender solamente la persona que los escribe y lo más terrible de todo, es que suele entenderlos solo en el momento y lugar que los plantea pues luego suele olvidarse y no entenderlo, a saber:
El autor sostiene que el hecho de que... "Antes de 1848, la democracia era “izquierdismo”, y la derecha era adversaria del sufragio universal. Esta derecha liberal y antidemocrática atacaba a la democracia de falsear y destruir el verdadero liberalismo, y de ser por esto tan funesta como la reacción misma.
Años después, la democracia antisocialista sería ya admitida como liberal y “de orden” por los antiguos liberales."
...constituye nada más ni nada menos que un "desplazamiento hacia la izquierda" del pensamiento burgués en la sociedad burguesa.
Aquello no es efectivo pues el régimen de dominación burgués -los logros de la revolución francesa- continúa, pero ahora con una falsa máscara democrática que busca su legitimación ante las mayorías dominadas.
La nueva burguesía que pensó e implementó éste mecanismo político de legitimación de su dominación, fue más inteligente que la antigua burguesía hoy ultraconservadora por cuanto encubre mejor su abuso y evita más efectivamente que se desarrolle el embrión revolucionario que engendra estructuralmente el capitalismo cada minuto en la relación Capitalista-Trabajador, donde el primero gana mucho y no produce, mientras el segundo gana poco y es el que produce.
La estrategia de la burguesía es simple: Si hacemos creer a las mayorías que tienen el poder, podemos seguir ostentándolo nosotros teniendo a la masa engañada -alienación- y relativamente conforme con el status quo, y podemos cumplir nuestro objetivo de clase de conservar el régimen de dominación conseguido en la revolución francesa. Porque como bien saben estos inteligentes burgueses: "Ojos que no ven, Corazón que no siente".
Así, a simple vista podemos ver que en la "derecha del engaño" está la actual estrategia burguesa dominante en el mundo, donde "whiskierdas" y derechas representan exactamente los mismos intereses de clase -burgueses- pero ambas intentan hacer creer a las mayorías que representan los intereses de todas las clases sociales -o de los desposeídos, en algunos casos.
Y, para que estamos con cosas, tenemos que admitir que su estrategia ha resultado de las mil maravillas
Re: El “derechismo” y su inevitable deriva izquierdista
Originalmente publicado por kharas
La tradición es fundamental.
""
¿Disculpa? La "derecha" actual (exclúyome momentáneamente) la vez ¿"más derechista" que la antigua? ¿Sabes algo de historia? ¿Sabes leer? (porque en el mismo texto del que opinas está fundamentado). La derecha actual desarrolla los "ideales" de la revolución francesa, pero sólo moderadamente, la derecha real o la derecha original era contraria a la revolución francesa y a todo lo que de ella provino. Luego viene el pecado original que es aceptar dicha revolución, y empieza a izquierdizarse poco a poco, cada vez más. ¿Tanto les cuesta salirse del simple eje Marxismo-Capitalismo? además de que la izquierda es preexistente a Marx y su obra (1848), ambos son hijos del modernismo, que la derecha real rechaza.
Al final los conservadores modernos (no los conservadores a secas) no son más que liberales mojigatos, que aceptan las premisas del liberalismo, pero se rehusan a sus consecuencias lógicas y directas.
kharas agrego info 3 minutos y 9 segundos despues...
Esto no es retard (aunque algunos personajes hagan que lo parezca, como el de los 800 millones de pesos).
no te kedes en el pasado nene... y vive el presente
Re: El “derechismo” y su inevitable deriva izquierdista
Originalmente publicado por Virtuajats
No es la derecha la que ha cambiado, sino que son las clases sociales y sus representantes políticos los que se han movido en el espectro político(...)
En realidad todo cambia. El espectro político no es más que la variedad de maneras de concebir la visión y misión de la administración humana a gran escala, y siempre esto se debe adaptar al concepto de sociedad en que se aplica o basa el espectro político local... El espectro politico es relativo al lugar en donde se reflejan las visiones y misiones de ese espectro.
Aunque sí debo concederte que la derecha históricamente siempre ha defendido el "statu quo" del poder y de su estratificación, además del tradicionalismo cultural. Esto quiere decir que la derecha históricamente es antirrevolucionaria. La manera de reflejar estas características es la que cambia en la derecha.
Por otro lado, la izquierda siempre ha sido tendiente al cambio revolucionario (o progresismo, depende del lugar espectral), el desprecio a las tradiciones (en especial las que no son antropocéntricas), y la idea de mejoras sociales en pro de los sectores con menor poder y mala posición en la pirámide del poder y la economía (aunque en la práctica esto no implica siempre una lucha por la igualdad social). La manera de reflejar estas características es la que cambia en la izquierda.
Re: El “derechismo” y su inevitable deriva izquierdista
Originalmente publicado por Hartomes
En realidad todo cambia. El espectro político no es más que la variedad de maneras de concebir la visión y misión de la administración humana a gran escala, y siempre esto se debe adaptar al concepto de sociedad en que se aplica o basa el espectro político local... El espectro politico es relativo al lugar en donde se reflejan las visiones y misiones de ese espectro.
A medida que la civilización avanza -concepto de progreso, o, degeneración, según la concepción actualmente ultraderechista-, el espectro político en su conjunto aparenta desplazarse " a la izquierda", cuando en realidad son las clases sociales que ante la nueva sociedad y su nuevo orden socioeconómico, cambian su posicionamiento en el mismo, como es el caso de la burguesía al pasar de ser izquierda -antes y durante la revolución Francesa- a ser derecha -después de aquella revolución.
Lo importante aquí es notar que el espectro político sigue intacto por cuanto aunque los valores que defiende el clero y la nobleza son radicalmente distintos a los de la burguesía, esto no quita que ambas clases en su momento dominantes luchan por el mismo objetivo: conservar el status quo, conservar la sociedad en que ellos se encuentran en la cúspide y por tanto en el sector privilegiado de la sociedad, objetivo fundamental de toda derecha.
Re: El “derechismo” y su inevitable deriva izquierdista
Originalmente publicado por kharas
Esa "evolución" de la que hablas, que tácitamente le das una carga positiva, es un dogma progresista, y no lo comparto, de hecho, es una falacia y se denomina "argumentum ad novitatem".
La simple posterioridad temporal en un cambio no es razón suficiente para decir que este es una mejora respecto de lo que había con anterioridad al mismo.
Lo de tácito no lo doy yo, si no tu. La evolución simplemente es el cambio y el desarrollo. Si la evolución es mala o no, lo determina solo el entorno...
Si un camino evolutivo es apto, se perpetua o se sigue desarrollando para adaptarse al entorno. Si un camino evolutivo es malo, desaparece o se adapta de manera más radical para sobrevivir. En política es lo mismo.
Spoiler:
Aunque algo me dice que Charles Darwin no es tu científico favorito
Y en cuanto a la falacia argumentativa... Lo mismo podría decir de tu visión tradicionalista, y eso se llama "argumentum ad antiquitatem".
Originalmente publicado por kharas
Respecto de mi pensamiento, soy monárquico, tradicionalista, nacionalcatólicista, autoritarista (no totalitarista, no mezclen peras con manzanas) y contrario a la mil veces maldita revolución francesa, y su sanguinario legado de muertes, partiendo por Su Majestad Luis XVI y pasando por genocidios como el de La Vendee, donde se asesinó a campesinos porque la tolerante democracia pregonada por los iluminados no era el ideal de éstos, así que debían morir.
Mirsh!... miren lo que me encontré
Bueno, es tu visión y es respetable, hasta romántica diría yo...
Pero usar como contraargumento el "sanguinario legado de muertes" es bastante ignorante si te dices nacionalcatolicista (nunca en mi vida había escuchado semejante denominación ideológica).
La muerte, la guerra y la lucha despiadada no tienen nada que ver con ideologías políticas, si no son maneras que el hombre milenariamente ha usado para imponer su poder y sus deseos ante otros, y de hecho estos comportamientos no son más que reminiscencias de nuestros orígenes animales, en donde no existian más argumentos que la vida o la muerte...
Y aunque no quieras admitirlo, hasta el catolicismo cayó en determinado momento de esta forma tan baja de imponer su visión de administración humana en base a la religión y a los dogmas de fe.
En fin... Como ejercicio mental, piensa: ¿Te gustaría alzar como forma de gobierno, mediante una revolución, el sistema monárquico, tradicionalista, nacionalcatólicista, autoritarista, etc., que tanto apoyas como ideología?
Hartomes agrego info 16 minutos y 42 segundos despues...
Originalmente publicado por Virtuajats
el espectro político en su conjunto aparenta desplazarse " a la izquierda", cuando en realidad son las clases sociales que ante la nueva sociedad y su nuevo orden socioeconómico, cambian su posicionamiento en el mismo, como es el caso de la burguesía.
(...)
Lo de "cambio" no lo refería a la supuesta "izquierdización" de la derecha. Simplemente es que los conceptos de "conservadurismo" y "revolución" se definen de distinta forma según el contexto social o histórico, y por lo tanto, aunque los objetivos y conceptos atemporales no cambien, los métodos y los grupos sociales que conforman sí son históricamente distintos, porque el contexto social inevitablemente es dinámico.
Editado por Hartomes en 08-09-2008 a las 23:15.
Razón: Doblepost (¡AutoMerge CocaCola ok toffe and butter System!)