Reconstruccion Historica de HECHOS Referentes Al Periodo 1970 - 1990 (Invitacion)
Estimados:
Hola... les queria proponer algo, si les parece...
Dada la heterogeneidad de tendencias politicas e interpretaciones que se le dan a ciertos hechos de la historia, queria invitarlos (si les parece) a realizar una construccion historica REAL y basada en HECHOS, de los acontecimientos ocurridos entre 1970 y 1990.
De repente estoy desvariando, pero seria un interesante ejercicio poder hacer, entre todos (y con respeto y debate desde el conocimiento y los hechos y no desde el fanatismo barato) una suerte de analisis del periodo abarcando todas las posturas y visiones...
porque, logicamente, alguien de izquierda maneja datos relacionados con su postura, y la gente de derecha a la inversa... si compartimos esos datos y los respaldamos con hechos, quiza podemos llegar a un conocimiento mayor y mas cabal.
Eso... si quieren me mandan al carajo, pero me parecio interesante plantearlo...
Papamovil agrego info 7 minutos y 46 segundos despues...
Trato de partir yo:
- 04 de Septiembre de 1970 se celebra la elección presidencial entre Salvador Allende (Unidad Popular), Radomiro Tomic (DC) y Jorge Alessandri Rodriguez (Derecha). Los resultados son:
Por ende, no existió un vencedor, y el caso paso al gobierno (aca pido que me corrijan, pero creo que previo a 1990 las elecciones, si no tenian mayoria absoluta, las dirimia el congreso y no una segunda vuelta).
- 24 de Octubre, por 153 votos (con anuencia de la DC, con la que la UP llego a un acuerdo) contra 35, Allende es ratificado como vencedor de las elecciones, y futuro presidente de Chile por el parlamento.
Editado por Papamovil en 28-08-2008 a las 15:30.
Razón: Doblepost (¡AutoMerge CocaCola ok toffe and butter System!)
Re: Reconstruccion Historica de HECHOS Referentes Al Periodo 1970 - 1990 (Invitacion)
La propuesta del gobierno de Salvador Allende era ser una etapa de transición al socialismo, que consideraba proceder con cautela para no romper con las tradiciones democráticas de nuestro país, como también para no provocar un rechazo en las Fuerzas Armadas.
Para asegurar el respeto a estos valores y para ser ratificado por el Congreso pleno como presidente de Chile, Allende tuvo que firmar un Estatuto de Garantías Constitucionales. A través de este, se comprometía a conservar libertades como las de enseñanza, prensa, asociación y reunión, y a indemnizar las expropiaciones contenidas en el programa de gobierno de la Unidad Popular.
Posteriormente, este estatuto fue aprobado como reforma a la Constitución en 1971.
Plan económico
El gobierno de la UP propuso dividir la economía en tres áreas: social, donde las empresas de interés clave para el país pasaban a ser del Estado; mixta, en la que el Estado sería el principal accionista, y privada, formada por pequeñas empresas con bajos capitales.
Ante el rechazo que el Parlamento puso para el traspaso de grandes empresas al Estado, el gobierno recurrió a un decreto de 1932, que autorizaba la expropiación de cualquiera industria considerada fundamental para la economía. Este recurso, conocido como resquicio legal, por el uso forzado de la ley, fue usado a menudo por este gobierno para imponer sus planes ante la oposición parlamentaria.
En 1973, el Estado controlaba cerca del 80 por ciento del parque industrial del país y también muchos bancos fueron apropiados con el objetivo de estatizarlos.
Nacionalización del cobre
Un aspecto importante de la política económica de este gobierno era tomar el control de la gran minería del cobre, mineral considerado como el "sueldo de Chile". Sin embargo, antes de hacerlo, estatizó las compañías nacionales del carbón, creando la Empresa Nacional del Carbón (Enacar), en diciembre de 1970.
El 11 de julio de 1971, el Congreso aprobó, a través de una reforma constitucional y por unanimidad, la nacionalización de la gran minería del cobre, cuyos grandes yacimientos eran, en su gran mayoría, propiedad de empresas estadounidenses.
Un punto polémico se desató luego, debido a que el gobierno determinó pagar la indemnización correspondiente al "valor libro" a las empresas norteamericans, es decir, descontando las ganancias excesivas. En la práctica, esto significaba no cancelar monto alguno a dichas empresas. Estas, no obstante, pidieron el embargo de los embarques de cobre chileno apenas llegasen a sus destinos.
Resultados negativos
Durante el primer año de Allende, el plan económico, aplicado por su ministro de Economía, Pedro Vuskovic, arrojó cifras positivas: el producto bruto aumentó en un 8,6 por ciento; la inflación bajó un 12,8 por ciento; la cesantía llegó solo al 3,8 por ciento, y la producción industrial se incrementó en un 12 por ciento. Pero la emisión desmedida de dinero sin el respaldo del Banco Central causó una inflación mayúscula que, en 1972, llegó a un 140 por ciento y, en 1973, alcanzó al uno por ciento diario.
Este panorama causó la aparición del mercado negro, donde se vendían productos básicos, como el arroz y harina, a precios mucho mayores que en el mercado normal, donde se transaban a un precio fijo. Junto con esto, muchas mercancías "desaparecieron" de los almacenes y supermercados. Así, finalmente, los consumidores debieron acostumbrarse a hacer largas filas o "colas" frente a los establecimientos comerciales, para poder obtener algunos productos.
Violencia y paro
En el período de la Unidad Popular aparecieron grupos, tanto de ultraizquierda como de ultraderecha, que realizaron atentados y acciones violentas en el país. Estas agresiones también se extendió al campo, donde solo en 1971 ya se habían expropiado más de dos millones de hectáreas, hecho que enfrentó a los campesinos contra los propietarios de las tierras.
Entre las víctimas de esta agitación política estuvo Edmundo Pérez Zujovic, ex ministro del Interior de Eduardo Frei, asesinado el 8 de junio de 1971.
Asimismo, la grave situación económica por la que atravesaba el país fue el detonante para que la agrupación de dueños de camiones, liderada por León Vilarín, declarara un paro en octubre de 1972, al que se unieron otros gremios.
Para solucionar el conflicto, el gobierno de Allende nombró, a principios de noviembre de 1972, como ministro del Interior al comandante en jefe del Ejército, Carlos Prats, y a otros militares en su gabinete.
Política social y tensión creciente
A pesar de los graves problemas de gobernabilidad del período de Allende, hubo algunas iniciativas positivas, como en salud, área a la que se le destinaron recursos para adquirir equipamiento y construir infraestructura. Dentro de este ámbito se implementó el programa alimentario, que significó entregar medio litro gratis de leche diario a cada niño, con una cobertura de cerca de un 80 por ciento.
Sin embargo, en 1973, las dificultades se acentuaron. El Congreso vetaba los proyectos del Ejecutivo y este optaba por los decretos de insistencia, generando conflictos entre ambos poderes. Por su parte, los tribunales no podían hacer cumplir la ley, ya que el gobierno le negaba la ayuda de los Carabineros.
Lo más grave ocurrió el 29 de junio, cuando el Regimiento de Blindados (tanques) Nº 2, al mando del coronel Roberto Souper, rodeó el Palacio de la Moneda, en un fallido intento de golpe de Estado.
El golpe
Ante los paros y protestas convocados por diferentes gremios, a fines de julio de 1973, el gobierno llamó nuevamente a los militares y también al general director de Carabineros, a integrar su gabinete. Sin embargo, tanto Carlos Prats, quien asumió como ministro de Defensa, y el general del Aire César Ruiz Danyeau, titular de Obras Públicas y Transporte, renunciaron a sus cargos en agosto. Incluso, Prats dejó el Ejército y como comandante en jefe fue nombrado el general Augusto Pinochet. Asimismo, la Democracia Cristiana se alió con el Partido Nacional, dejando aislada a la UP en el gobierno.
De esta manera, el 11 de septiembre de 1973, las Fuerzas Armadas efectuaron un golpe de Estado contra la administración de Allende. Esa fecha también asumió una Junta de Gobierno, compuesta por el general Augusto Pinochet, el general Gustavo Leigh, comandante en jefe de la Fuerza Aérea; el almirante José Toribio Merino y el general de Carabineros César Mendoza Durán.
En La Moneda, Allende se suicidó y las fuerzas golpistas tomaron el control total del poder.
Re: Reconstruccion Historica de HECHOS Referentes Al Periodo 1970 - 1990 (Invitacion)
Para evitar sesgo y por consideración a la continuidad histórica:
La Guerra Fría y sus dos principales actores, Estados Unidos y la Unión Soviética no fueron los causantes de los problemas que aquejaron a Chile en la década del 70, pero no se puede negar su alto grado de influencia. Por una parte Estados Unidos y su política interventora a través de la CIA canalizó alrededor de 7 millones de dólares para apoyar las fuerzas anticomunistas, mientras que la URSS significó para la izquierda chilena y especialmente para los comunistas la fuente de inspiración. Los documentos hasta ahora desclasificados, confirman el hecho de que la URSS no siguió en Chile una política interventora como sí lo hizo Estados Unidos.
Chile no fue un títere de las fuerzas generadas por las potencias dominantes de la Guerra Fría, sino que fue un actor con fuerzas y dinámicas propias, con actores propios, los cuales no se mantuvieron al margen de las tendencias globales del devenir de la política internacional. Ejemplo de ello es la impotencia que sintieron los políticos norteamericanos ante la imposibilidad de poder dirigir los destinos de nuestro país.
Memorias de Henry Kissinger. El intento de EEUU por evitar la elección de Salvador Allende
Spoiler:
La elección de Allende era un desafío a nuestro interés nacional no podíamos reconciliarnos con un segundo estado comunista en el Hemisferio Occidental. Estábamos persuadidos que pronto estaría incitando políticas antinorteamericanas, atacando la solidaridad del hemisferio, haciendo causa común con Cuba, y antes o después, estableciendo estrechas relaciones con la Unión Soviética.
Lo que nos preocupaba acerca de Allende era su proclamada hostilidad a los Estados Unidos y su patente intención de crear efectivamente otra Cuba.
Nuestra preocupación por Allende estaba basada en la seguridad nacional, no en la economía.
La nacionalización de las propiedades de los norteamericanos no fue el problema.
En estas circunstancias, no era moral ni políticamente injustificado que los Estado Unidos apoyaran a aquellas fuerzas políticas internas que buscaban mantener un contrapeso democrático al dominio radical. No había nada de siniestro en el deseo de los Estados Unidos de hacer posible que los partidos democráticos mantuvieran periódicos o canales de radio y televisión competitivos. Las mismas consideraciones habían inducido a las administraciones Kennedy y Johnson a disponer más de tres millones de dólares entre 1962 y 1964 para la campaña del oponente de Allende, el reformista y capaz Eduardo Frei.
Dos administraciones anteriores habían llegado a la conclusión de que Salvador Allende y las fuerzas que lo respaldaban, constituían una amenaza suficiente a nuestros intereses para justificar nuestra oposición en la elección de 1964, con casi tres millones de dólares; ya en 1968 varios cientos de miles de dólares fueron destinados secretamente por nuestros predecesores para ayudar a vencer a las fuerzas de Allende en las elecciones legislativas chilenas de marzo de 1969. Nuestra ayuda oficial a Chile durante el gobierno de Frei totalizó mucho más de mil millones, el mayor programa per cápita hasta entonces en América Latina, en parte para fortalecer las fuerzas democráticas contra Allende. Era sabiduría convencional cuando asumió Nixon que el gobierno de Allende amenazaba nuestros intereses nacionales.
Frei no podía ser reelecto por estipulaciones constitucionales. Había muchos avisos de tormenta en 1969)
La creciente tendencia izquierdista de los demócratas cristianos chilenos y su menguante base popular hacían improbable que los partidos no revolucionarios pudieran unirse en torno a un único candidato como lo habían hecho e 1964. La perspectiva era una carrera muy pareja entre tres candidatos (un conservador, un débil demócrata cristiano y izquierdista radical Allende) y una decisión final del congreso. Pero en 1969, la Casa Blanca estaba preocupada con Vietnam y su agitación doméstica, las relaciones soviéticas, Europa Occidental, las negociaciones con Japón, y los comienzos de la iniciativa china. Yo sabía muy poco acerca de Chile para contradecir a los expertos.
En 1970 no había un candidato demócrata reformista aceptable que apoyar; el partido estaba dividido, su candidato era débil y jugaba con la izquierda radical. Si Allende había de ser detenido, tendría que ser con el Conservador Alessandri.
El 25 de marzo de 1970 se logró someter al “Comité 40” un programa conjunto de deterioro contra Allende. Consistía en la ayuda norteamericana para la preparación de carteles, panfletos y anuncios oponiéndose a Allende sin sostener a Alesandri. La enorme suma de 135.000 dólares fue recomendada y aprobada. Pero el Departamento de Estado circunscribió el gasto de estos fondos aún más con la severa advertencia a efectos de que, si cualquiera de las actividades secretas tendían a respaldar a Alessandri, el apoyo del Departamento de Estado sería retirado inmediatamente... la consignación y la advertencia se anulaban mutuamente.
En la elección del 4 de septiembre de 1970, como se dijo, el porcentaje de Allende presentó una disminución del porcentaje que había recibido en 1964 cuando perdió con Frei, excepto que en 1970 el aún mas alto voto contra Allende estaba dividido sin esperanza. Según la Constitución de Chile, dado que ningún candidato tenía la mayoría, el Congreso en sesión conjunta decidiría entre dos candidatos cincuenta días más tarde, el 24 de octubre
El 5 de septiembre, en una conferencia de prensa, Allende aclamó su victoria y se comprometo a poner en práctica el radicalizado programa de la Unidad Popular sobre el que había hecho su campaña.
La reacción de Washington, donde durante todo el verano todos se habían refugiado en encuestas consoladoras, fue una sorpresa aturdidora.
Nixon estaba fuera de sí. Por más de una década había criticado duramente las administraciones demócratas por permitir el establecimiento del poder comunista en Cuba. Y ahora lo que él percibía como otra Cuba había surgido a la vida durante su propia administración sin que a él se le hubiera dado la oportunidad de tomar una decisión.
Sin verdadera convicción decidimos instruir al embajador Corrí para que preparara una valuación a sangre fría de la posibilidad y probabilidad de un golpe militar y de los pro y contra involucrados en la organización de una futura y efectiva oposición chilena a Allende.
El 9 de septiembre revivió la posibilidad de detener a Allende cuando Alessandri anunció que no se retiraría de la pugna en el Congreso y que si era elegido por éste, renunciaría y se llamaría a nuevas elecciones. Ello significaba para los norteamericanos que Frei podía ser constitucionalmente elegido como candidato.
Los planes Via I y Via II, aún los más complicados que involucraban a los militares, fueron ideados para producir una nueva elección que iba a probar en una confrontación de dos hombres si el pueblo chileno quería un presidente democrático o un confesadamente leninista. Es casi una certeza que, en una carrera de dos hombres, los chilenos seguramente habrían elegido al reformista demócrata Eduardo Frei.
Para el 18 de octubre todos los intentos de golpe habían sido abandonados. Envié un memorando al presidente que no puede dejar duda de que al más alto nivel todos los pensamientos de golpe habían sido abandonados: “ahora parece cierto que Allende será elegido presidente de Chile en las elecciones legislativas del 24 de octubre”
Creo que estábamos en lo cierto en nuestra evaluación de los peligros para nuestros intereses y para el hemisferio occidental representados por la asunción de Alle+nde a la presidencia. La solución que buscábamos era promover una bien definida elección popular entre las fuerzas democráticas y las totalitarias. Ayudar a tales fines me parecía bien entonces y me parece bien ahora.
El esfuerzo fue un esfuerzo de aficionados, improvisado en medio del pánico y ejecutado en la confusión. Las operaciones secretas jamás llegaron a levantar el vuelo; en contraste con 1964, hicimos muy poco y actuamos demasiado tarde. Allende asumió, no hubo golpe; no tuvimos más contactos destinados a organizar uno después de octubre de 1971. cuando Allende fue finalmente derrocado fue por su propia incompetencia e intransigencia; los líderes militares sin consultarlo fueron contra él por su propia iniciativa, porque estaban convencidos de que intentaba apoderarse de todo el poder y estaba a punto de organizar su propio golpe con ese fin.
El hecho es que varias de las medidas de Allende fueron declaradas inconstitucionales y fuera de la ley por la Suprema Corte Chilena el 26 de mayo de 1973, por el Contralor General el 2 de julio de 1973 y por la Cámara de Diputados el 22 de agosto de 1973. en su concepción, planificación y ejecución nosotros no desempeñamos el más mínimo papel.
En 1970 habíamos sido incapaces de evitar el acceso de Allende al poder.
Fuente: Henry Kissinger, Mis Memorias, Páginas 456-474
Nikolai Lenov, Ex Vice Director de la KGB, La URSS y Chile.
Spoiler:
¿Qué significó Chile para la Unión Soviética y en qué medida la victoria de Salvador Allende afectó la visión que tenía de Chile la Unión Soviética?
Gran relevancia en todo el mundo, por aquello de la vía chilena al socialismo. Chile presentaba una oportunidad única para demostrar al mundo que el socialismo era capaz de triunfar usando la vía electoral, pacífica. En esto consistía su atracción y su importancia política para todo el mundo, especialmente para las fuerzas de izquierda.
La instauración del socialismo siempre antes había estado ligada con el empleo de la fuerza, con la violencia, con la revolución y la guerra civil. Así fue en la Unión Soviética con la Revolución de Octubre. En China, el triunfo de la revolución fue en gran parte hechura de la Unión Soviética, porque les dimos territorios liberados de los japoneses, les dimos armamento en abundancia: armamento que cogimos como botín en la Segunda Guerra Mundial. Y en Europa Oriental fue el ejército soviético el que, persiguiendo a los nazis, estableció regímenes socialistas en esos países.
En América Latina habían dos grandes ejemplos. Cuba que había alcanzado el socialismo sin la intervención extranjera y Chile que lo había alcanzado por la vía pacífica. Allende conservó la antigua máquina gubernamental, el ejército, el sistema judicial.
Claro, todas nuestras simpatías estaban con este experimento, y por eso seguimos con mucha atención el caso chileno. Pero no creíamos en su éxito, porque lo de Chile contradecía en todo lo que estaba escrito y habíamos aprendido.
¿Qué hicieron ustedes para ayudar al gobierno de la Unidad Popular o, más bien, por qué lo dejaron caer? ¿O fue como una revolución de los claveles o de los cocodrilos? ¿Qué pasó exactamente?
Mire, estoy seguro de que la correlación de fuerzas en aquel entonces era desfavorable para el experimento de Salvador Allende. Como les expliqué antes, en esa época los rusos enfrentaban conflictos con China, con Estados Unidos, y el debilitamiento del sistema socialista al lado [en Europa del Este]; además, los recursos materiales ya estaban agotados en gran parte.
Teniendo un respeto profundo hacia el experimento político, hacia este país, debo decir que no había forma ni decisión para intervenir en zonas tan lejanas, tan profundas, cuando las correlaciones de fuerza, incluso en Chile, eran absolutamente desfavorables. Las inversiones norteamericanas aquí alcanzaban a mil millones de dólares. Estados Unidos tenía aquí intereses en grandes cantidades, y a esos intereses estaban ligados muchos chilenos. Los rusos no tenían en Chile ningún apoyo que no fuese el del Partido Comunista chileno o de alguno que otro sindicato. Esto tenía un carácter emotivo, ideológico, pero no era una cosa concreta, material.
Para ese entonces la URSS estaba muy agotada, y los norteamericanos tenían en Chile interese económicos muy fuertes.
Aportes concretos de la URRS al gobierno de Allende:
Los rusos hicieron lo máximo que pudieron en aquel entonces.
Aparte de la ayuda política, moral, se dieron créditos. Al principio hubo un crédito de 57 millones de dólares, después se otorgó otro. Se enviaron aquí tres barcos pesqueros para que pescaran en aguas chilenas y surtieran con su producción a la población. Cuando aquí se produjo el terremoto en 1971, con sus devastadoras secuelas, la Unión Soviética regaló una fábrica con capacidad para construir 70 mil metros cuadrados de viviendas prefabricadas al año. En febrero de 1972 llegó el primer barco, el ‘Lunacharsky’, con equipamiento para la fábrica. En enero de 1973 fue terminado el montaje, y en julio de 1973 se construyeron los primeros dos edificios de 48 departamentos cada uno.
A fines de 1971, a las costas chilenas llegaron los primeros tres barcos factorías, ‘Promyslovik’, ‘Sumy’ y ‘Yantar’. Eran fábricas flotantes, funcionaron hasta el mismo día del golpe entregando a los chilenos 17 mil toneladas de pescado congelado y 2,5 toneladas de harina de pescado. Allende apreciaba mucho la ayuda de estos barcos.
Durante la administración de Allende suministramos a Chile 3.100 tractores, y teníamos previsto construir una fábrica de producción de lubricantes, que empezaría a funcionar en 1975 para que en 1980 alcanzara tal nivel de producción que hubiera cubierto todas las necesidades del país.
Se habló de un crédito para el envío de armamento soviético, a petición de Salvador Allende —creo que lo pedía [el general] Prats. …Bueno, nadie pensaba cobrar estos créditos después.
... Porque ya se avecinaba la cosa trágica, y por los informes que se recibieron a través de la CIA —donde nosotros teníamos fuentes, ya que ellos eran siempre el objetivo número uno para nosotros —, teníamos datos seguros de que se produciría un golpe de Estado, que éste ya estaba prácticamente preparado. Entonces, para que no fueran tanques soviéticos los que salieran a la plaza y dispararan contra el Palacio de la Moneda, se dio a los barcos la orden de virar, de cambiar el rumbo y desembarcar el armamento en otros lugares, donde fue vendido.
Dentro de nuestras posibilidades comerciales, se envió aquí bastante comestible: trigo, cerca de 74.000 toneladas; más de un millón de latas de leche condensada, bastante carne congelada, lo que nosotros sacábamos de las relativamente parcas reservas que teníamos. En fin, se hizo lo posible. Pero no se puede decir que los dejamos a merced, porque realmente la correlación de fuerzas económicas, financieras, militares y todas las demás estaban en contra del gobierno de la Unidad Popular.
Pero ya no había nada que hacer. Además Allende no estaba de acuerdo con aplicar nuestras sugerencias, un cierto grado de violencia y firmeza. Lo quería hacer todo dentro de la democracia —de la democracia burguesa o representativa, como nosotros decimos.
Fuente: Nikolai Lenov, La Inteligencia Soviética en América Latina Durante la Guerra Fría. En Estudios Públicos Nº 73, verano 1999 Páginas 32-63. (Nicolai Llenov es General Soviético. Ex Vice director de la KGB o Comité de Seguridad del Estado de la ex URSS entre 1983 y 1991. Charla realizada en Centro de Estudios Públicos el 22 de septiembre de 1998.
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Nunca olvido una cara, pero en tu caso haré una excepción
Re: Reconstruccion Historica de HECHOS Referentes Al Periodo 1970 - 1990 (Invitacion)
“¿Peón o actor? Chile en la Guerra Fría (1962-1973)”. Joaquín Fermandois
Spoiler:
Chile fue testigo y parte de las tensiones ideológicas del siglo XX. Esto explica, señala
Fermandois, que en la polarización de los años sesenta y comienzos de los setenta, norteamericanos y soviéticos se multiplicaran en sus esfuerzos por promover en Chile políticas que estuvieran acordes con la lectura que hacían de sus propios intereses. Pero los actores chilenos no eran meros peones; estaban convencidos de que en esos términos —“socialismo”, “libertad”, “mundo libre”, “antiimperialismo” — se jugaban sus propios intereses.
Pero en Chile no había una ocupación extranjera ni una guerra civil.
Eran las propias fuerzas políticas chilenas las que constituyeron polos de atracción que emulaban, en lo ideológico, al gran marco de la confrontación global.
Chile es un actor, no un títere de fuerzas externas. No es el imperialismo sea cual sea su color el que conduce nuestros destinos.
De los años cuarenta a los ochenta, el país se encontró en el ojo del huracán de la Guerra Fría. Escasamente se debió a la importancia estratégica de Chile. El cobre ha sido importante, pero en caso de emergencia las potencias occidentales no se iban a poner de rodillas por no comprarlo en Chile. Había otras razones generales, de pugna mundial, que justificaban esta acción norteamericana. Se trataba de la gran confrontación de Estados y de creencias o ideologías que sentó las bases de la Guerra Fría.
Los documentos desclasificados constituyen elocuente prueba del sentimiento de impotencia de los norteamericanos por no poder influir en el desenlace del país austral, a pesar de los recursos y las esperanzas colocados en sus políticas.
EEUU y la URSS en Chile
Además de la espectacularidad del Chile de la Unidad Popular, y del Chile de la “antiutopía” del gobierno militar, se añadió ahora el papel pasivo, pero de cierto protagonismo, que desempeñó en la crisis política norteamericana de los setenta. Esto culmina, en los medios de comunicación de masas, con la referencia a Chile en el debate presidencial televisado de septiembre de 1976 entre el retador Jimmy Carter y el Presidente Gerald Ford. El demócrata le enrostra a Ford la situación de Chile como producto de las políticas de la Casa Blanca.
Que “la CIA desestabilizó a Allende”, como explicación final, pasó a ser un supuesto de la conversación acerca de Chile. El “acoso” norteamericano parecía ser la principal fuente de la crisis que llevó a la caída de Allende. Los militares, en último término, habrían actuado movidos por los hilos manipulados desde Washington.
El embajador pronostica, según sus recuerdos, el triunfo de Allende. Aconseja, entonces, la política que Washington debe seguir ¡que es la que efectivamente siguió la administración Nixon después de los coqueteos con Track I y Track II! Estos —Track I y Track II— fueron los intentos de provocar por medios constitucionales (pero abusivos) una nueva elección en la que Frei se pudiera presentar como candidato (I), y de provocar un golpe militar que “llamara a nuevas elecciones” (II).
El único valor de Chile frente a los norteamericanos era el “valor de demostración”. El valor como modelo a seguir, como alternativa.
Lo que nos confirman los documentos y testimonios de Corry son la frustración norteamericana ante la incapacidad de poder conducir los acontecimientos de un país tan pequeño como Chile.
Con la caída de la URSS se han abierto muchos de los archivos que pueden aportar información valiosa respecto de la política exterior soviética para con los países latinoamericanos y en espacial con Chile. La cantidad de información soviética es menor que la norteamericana porque los archivos norteamericanos se abrieron con mucha anterioridad, pero en ambos casos queda mucho por saber.
Pero los soviéticos tenían escasa influencia en el curso de los acontecimientos en Chile, y es probable que su grado de persuasión sobre los comunistas, en políticas concretas, no fuera alto. El asunto era más bien al revés. Los comunistas criollos desarrollaron un alto grado de fidelidad a Moscú, y la fijación en el modelo soviético y en el marxismo ortodoxo operó como un pesado lastre en el juego político nacional.
Al igual que “los gringos”, los soviéticos no crearon de la nada al comunismo criollo.
Lo apoyaron, claro está. Esto ayuda a comprender el poderoso aparato desarrollado por el partido a lo largo del país, y el sustento humilde, pero decoroso y mínimo, que le permitía mantener a sus militantes. Por cierto, el comunismo también reunía recursos al interior del país, y no había dependencia unilateral de Moscú. Pero los soviéticos debían de cuidar a quienes todavía creían a machamartillo en ellos.
Aparte del hecho de que todavía falta mucho papel que desempolvar, se podría decir que la URSS no seguía la política interventora de los norteamericanos.
Aunque felices de crearles un problema a los norteamericanos, no estaban dispuestos a arriesgar un choque frontal con éstos, ni menos a entrar en la obligación de subsidiar a la economía chilena como lo hacían con la cubana.
El comunismo fue un actor chileno, así como también eran chilenos aquellos que sostenían sus esfuerzos políticos con recursos canalizados a través de la CIA. Sus elecciones fueron básicamente producto de la historia chilena, a la que le era y le es inherente un alto grado de identificación con fuerzas globales.
Fuente: Joaquín Fermandois, ¿Peón o actor? Chile en la Guerra Fría (1962-1973). Estudios Públicos, 72. Primavera 1998. Páginas 151-171
Imagino que todos poseen un mínimo de conocimientos como para no agregar los hechos sucedidos desde la llegada de Cristobal Colón.
Re: Reconstruccion Historica de HECHOS Referentes Al Periodo 1970 - 1990 (Invitacion)
En su primer comunicado, la junta de gobierno señaló lo siguiente: "Con esta fecha se constituye en junta de gobierno y asume el mando supremo de la Nación, con el patriotico compromiso de restaurar la chilenidad, la justicia y la instirucionalidad quebrantadas, consientes de que ésta es la única forma de ser fieles a las tradiciones nacionales, al legado de los padres de la patria y a la historia de Chile, y de permitir que la evolución y progreso del pais se encausen por los caminos que la dinámica de los tiempos actuales exigen a Chile, en el concierto de la comunidad internacional que forma parte".
Re: Reconstruccion Historica de HECHOS Referentes Al Periodo 1970 - 1990 (Invitacion)
El presente Texto es un Acuerdo de la Cámara de Diputados sobre el Grave Quebrantamiento del Orden Constitucional y Legal De La República del Gobierno Socialista representado por Salvador Allende
"Santiago, 23 de agosto de 1973
A S.E. EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA.
Tengo La honra poner en conocimiento de V.E., que la Cámara de Diputados ha tenido a bien prestar su aprobación al siguiente
ACUERDO:
Considerando:
1º Que es condición esencial para la existencia de un Estado de Derecho que los poderes Públicos, con pleno respeto al principio de independencia recíproca que los rige, encuadren su acción y ejerzan sus atribuciones dentro de los marcos que la constitución y la ley les señalan, y que todos los habitantes del país puedan disfrutar de las garantías y derechos fundamentales que les asegura la Constitución política del Estado;
2º Que la juricidad del Estado chileno es patrimonio del pueblo que en el curso de los años ha ido plasmando en ella el consenso fundamental para su convivencia y atentar contra ella es,pues, destruir no sólo el patrimonio cultural y moral de nuestra nación sino que negar, en la práctica, toda posibilidad de vida democrática;
3º Que son estos valores y principios los que se expresan en la Constitución Política del Estado que, de acuerdo a su artículo 2º, señala que la soberanía reside esencialmente en la nación y que las autoridades no pueden ejercer más poderes que los que ésta les delegue y, en el articulo 3º, se deduce que un Gobierno que se arrogue derechos que el pueblos no le ha delegado, incurre en sedición;
4º Que el actual Presidente de la República fue elegido por el Congreso Pleno previo acuerdo en torno a un estatuto de garantías democráticas incorporado a la Constitución Política, el que tuvo como preciso objeto asegurar el sometimiento de la acción de su Gobierno a los principios y normas del Estado de Derecho, que él solemnemente se comprometió a respetar;
5º Que es un Hecho que el actual Gobierno de la República, desde sus inicios, se ha ido empeñando en conquistar el poder total, con el evidente propósito de someter a todas las personas al más estricto control económico y político por parte del Estado y lograr de ese modo la instauración de un sistema totalitario, absolutamente opuesto al sistema democrático representativo, que la Constitución establece;
6º Que, para lograr ese fin, el Gobierno no ha incurrido en violaciones aisladas de la Constitución y de la ley, sino que ha hecho de ellas un sistema permanente de conducta,llegando a los extremos de desconocer y atropellar sistemáticamente las atribuciones de los demás Poderes del Estado, violando habitualmente las garantías que la Constitución asegura a todos los habitantes de la República, y permitiendo y amparando la creación de poderes paralelos, ilegítimos, que constituyen un gravísimo peligro para la nación, con todo lo cual ha destruido elementos esenciales de la institucionalidad y del Estado de Derecho.
7º Que, en lo concerniente a las atribuciones del Congreso Nacional, depositario del Poder Legislativo, el Gobierno ha incurrido en los siguientes atropellos: a) Ha usurpado al Congreso su principal función, que es la de legislar, al adoptar una serie de medidas de gran importancia para la vida económica y social del país, que son indiscutiblemente materia de ley, por decretos de insistencia dictados abusivamente o por simples resoluciones administrativas fundadas en “resquicios legales”, siendo de notar que todo ellos se ha hecho con el propósito deliberado y confeso de cambiar las estructuras del país,reconocidas por la legislación vigente, por la sola voluntad del Ejecutivo y con prescindencia absoluta de la voluntad del legislador;
b) Ha Burlado permanentemente las funciones fiscalizadoras del Congreso Nacional al privar de todo efecto real a la atribución que a éste le compete para destituir a los Ministros de Estado que violan la Constitución o la ley o cometen otros delitos o abusos señalados en la Carta Fundamental, y
c) Por último, lo que tiene la más extraordinaria gravedad, ha hecho “tabla rasa” de la alta función que el Congreso tiene como Poder Constituyente, al negarse a promulgar la reforma constitucional sobre las tres áreas de la economía, que ha sido aprobada con estricta sujeción a las normas que para ese efecto establece la Carta Fundamental;
8º Que, en lo que concierne al Poder Judicial, ha incurrido en los siguientes desmanes:
a) Con el propósito de minar la autoridad de la magistratura y de doblegar su independencia,ha capitaneado una infamante campaña de injurias y calumnias contra la Excma. Corte Suprema y ha amparado graves atropellos de hecho contra las personas y atribuciones de los jueces;
b) Ha burlado la acción de la justicia en los casos de delincuentes que pertenecen a partidos y grupos integrantes o afines al Gobierno, ya sea mediante el ejercicio abusivo del indulto, o mediante el incumplimiento deliberado de las órdenes de detención;
c) Ha violado leyes expresas y ha hecho “tabla rasa” del principio de separación de los Poderes, dejando sin aplicación las sentencias o resoluciones judiciales contrarias a sus designios y, frente a las denuncias que al respecto ha formulado la Excma. Corte Suprema, el Presidente de la República ha llegado al extremo inaudito de arrogarse en tesis el derecho de hacer un “juicio de méritos” a los fallos judiciales, determinando cuándo éstos deben ser cumplidos;
9º Que en lo que se refiere a la Contraloría General de la República –un organismo autónomo esencial para el mantenimiento de la juricidad administrativa- el Gobierno ha violado sistemáticamente los dictámenes y actuaciones destinados a representar la ilegalidad de los actos del Ejecutivo o de entidades dependientes de él;
10º Que entre los constantes atropellos del Gobierno a las garantías y derechos fundamentales establecidos en la Constitución, pueden destacarse los siguientes:
a) Ha violado el principio de igualdad ante la ley, mediante discriminaciones sectarias y odiosas en la protección que la autoridad debe prestar a las personas, los derechos y los bienes de todos los habitantes de la República, en el ejercicio de las facultades que dicen relación con la alimentación y subsistencia y en numerosos otros aspectos, siendo de notar que el propio Presidente de la República ha erigido estas discriminaciones en norma fundamental de su Gobierno, al proclamar desde el principio que él no se considera Presidente de todos los chilenos;
b) Ha atentado gravemente contra la libertad de expresión, ejerciendo toda clase de presiones económicas contra los órganos de difusión que no son incondicionales adeptos del Gobierno; clausurando ilegalmente diarios y radios; imponiendo a estas últimas “cadenas” ilegales;encarcelando inconstitucionalmente a periodistas de oposición; recurriendo a maniobras arteras para adquirir el monopolio del papel de imprenta, y violando abiertamente las disposiciones legales a que debe sujetarse el Canal Nacional de Televisión, al entregarlo a la dirección superior de un funcionario que no ha sido nombrado con acuerdo del Senado, como lo exige la ley, y al convertirlo en instrumento de propaganda sectaria y de difamación de los adversarios políticos;
c) Ha violado el principio de autonomía universitaria y el derecho que la Constitución reconoce a las Universidades para establecer y mantener estaciones de televisión, al amparar la usurpación del Canal 9 de la Universidad de Chile, al atentar por la violencia y las detenciones ilegales contra el nuevo Canal 6 de esa universidad, y al obstaculizar la extensión a provincias del Canal de la Universidad Católica de Chile;
d) Ha estorbado, impedido y, a veces, reprimido con violencia el ejercicio del derecho de reunión por parte de los ciudadanos que no son adictos al régimen, mientras ha permitido constantemente que grupos a menudo armados, se reúnan sin sujeción a los reglamentos pertinentes y se apoderen de calles y camiones para amedrentar a la población;
e) Ha atentado contra la libertad de enseñanza, poniendo en aplicación en forma ilegal y subrepticia, a través del llamado Decreto de Democratización de la Enseñanza, un plan educacional que persigue como finalidad la concientización marxista;
f) Ha violado sistemáticamente la garantía constitucional del derecho de propiedad, al permitir y amparar más de 1.500 “tomas” ilegales de predios agrícolas, y al promover centenares de “tomas” de establecimientos industriales y comerciales para luego requisarlos o intervenirlos ilegalmente y construir así, por la vía del despojo, el área estatal de la economía; sistema que ha sido una de las causas determinantes de la insólita disminución de la producción, del desabastecimiento, el mercado negro y el alza asfixiante del costo de la vida, de la ruina del erario nacional y, en general, de la crisis económica que azota al país y que amenaza el bienestar mínimo de los hogares y compromete gravemente la seguridad nacional.
g) Ha incurrido en frecuentes detenciones ilegales por motivos políticos, además de las ya señaladas con respecto a los periodistas, y ha tolerado que las víctimas sean sometidas en muchos casos a flagelaciones y torturas;
h) Ha desconocido los derechos de los trabajadores y de sus organizaciones sindicales o gremiales, sometiéndolo, como en el caso de El Teniente o de los transportistas, a medios ilegales de represión;
i) Ha roto compromisos contraídos para hacer justicia con trabajadores injustamente perseguidos como los de Sumar, Helvetia, Banco Central, El Teniente y Chuquicamata; Ha seguido una arbitraria política de imposición de las haciendas estatales a los campesinos, contraviniendo expresamente la ley de Reforma Agraria; ha negado la participación real de los trabajadores de acuerdo a la Reforma Constitucional que les reconoce dicho derecho; ha mpulsado el fin de la libertad sindical mediante el paralelismo político en las organizaciones de los trabajadores;
j) Ha infringido gravemente la garantía constitucional que permite salir del país, estableciendo para ello requisitos que ninguna ley contempla.
11º Que contribuye poderosamente a la quiebra del Estado de Derecho, la formación y mantenimiento, bajo el estímulo y la protección del gobierno, de una serie de organismos que son sediciosos porque ejercen una autoridad que ni la Constitución ni la ley les otorgan, con manifiesta violación de lo dispuesto en el artículo 10, Nº 16 de la carta fundamental, como por ejemplo, los Comandos Comunales, los Consejos Campesinos, los Comités de Vigilancia, las JAP, etc.; destinados todos a crear el mal llamado “Poder Popular”, cuyo fin es sustituir a los Poderes legítimamente constituidos y servir de base a la dictadura totalitaria, hechos que han sido públicamente reconocidos por el Presidente de la República en su último Mensaje Presidencial y por todos los teóricos y medios de comunicación oficialistas.
12º Que en la quiebra del Estado de Derecho tiene especial gravedad la formación y desarrollo,bajo el amparo del Gobierno, de grupos armados que, además de atentar contra la seguridad de las personas y sus derechos y contra la paz interna de la Nación, están destinados a enfrentarse contra las fuerzas Armadas; como también tiene especial gravedad el que se impida al Cuerpo de Carabineros ejercer sus importantísimas funciones frente a las asonadas delictuosas perpetradas por grupos violentistas afectos al Gobierno. No pueden silenciarse, por su falta de gravedad, los públicos y notorios intentos de utilizar a las Fuerzas Armadas y al Cuerpo de Carabineros con fines partidistas, quebrantar su jerarquía institucional e infiltrar políticamente sus cuadros.
13º Que al constituirse el actual Ministerio, con participación de altos miembros de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Carabineros, el Excmo. Señor Presidente de la República lo denominó “de seguridad nacional” y le señaló como tareas fundamentales las de “imponer el orden político” e “imponer el orden económico”, lo que sólo es concebible sobre la base del pleno restablecimiento y vigencia de las normas constitucionales y legales que configuran el orden institucional de la República.
14º Que las Fuerzas Armadas y el Cuerpo de carabineros son y deben ser, por propia naturaleza, garantía para todos los chilenos y no sólo para un sector de la Nación o para una combinación política. Por consiguiente, su presencia en el Gobierno no puede prestarse para que cubran con su aval determinada política partidista y minoritaria, sino que debe encaminarse a restablecer las condiciones de pleno imperio de la Constitución y las leyes y de convivencia democrática indispensables para garantizar a Chile su estabilidad institucional, paz civil, seguridad y desarrollo.
15º Por último, en el ejercicio de las atribuciones que le confiere el artículo 39 de la Constitución Política del Estado. LA CAMARA DE DIPUTADOS ACUERDA:
PRIMERO. Representar a S.E. el Presidente de la República y a los señores Ministros de Estado miembros de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Carabineros, el grave quebrantamiento del orden institucional y legal de la República que entrañan los hechos y circunstancias referidos en los considerandos Nºs 5º a 12 precedentes;
SEGUNDO. Representarles, asimismo que, en razón de sus funciones de juramento de fidelidad a la Constitución y a las leyes que han prestado y, en el caso de dichos señores Ministros, de la naturaleza de las instituciones de las cuales son altos miembros y cuyo nombre se ha invocado para incorporarlos al Ministerio, les corresponde poner inmediato término a todas las situaciones de hecho referidas, que infringen la Constitución y las leyes, con el fin de encauzar la acción gubernativa por las vías del Derecho y asegurar el orden constitucional de nuestra patria y las bases esenciales de convivencia democrática entre los chilenos;
TERCERO. Declarar que, si así se hiciere, la presencia de dichos señores Ministros en el gobierno importaría un valioso servicio a la república. En caso contrario, comprometerían gravemente el carácter nacional y profesional de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Carabineros, con abierta infracción a lo dispuesto en el artículo 22 de la Constitución Política y con grave deterioro de su prestigio institucional, y
CUARTO. Transmitir este acuerdo a S.E. el Presidente de la República y a los señores Ministros de Hacienda, Defensa Nacional, Obras Públicas y Transportes y Tierras y Colonización.”
Dios guarde a V.E.
Luis Pareto Gonzáles (Presidente) Raúl Guerrero Guerrero (Secretario)
__________________ "Un comunista es alguien que ha leido a Marx. Un anticomunista es alguien que ha entendido a Marx."
Re: Reconstruccion Historica de HECHOS Referentes Al Periodo 1970 - 1990 (Invitacion)
Francamente no me trago que Allende Gossens haya sido tan moderado en sus planes politicos. Y aunque lo hubiere sido, los marxistas mas radicales como Altamirano y otros lo habrian sacado del poder, para instaurar a la fuerza la dictadura del proletariado.
Saludos cordiales.
Solzhenitsyn agrego info 2 minutos y 45 segundos despues...
Se me quedo en el tintero; que así como los liberales resivieron ayuda de la CIA, la KGB hacia lo mismo con la extrema izquierda. GOOGLE para fuente.
Saludos Cordiales.
Editado por Solzhenitsyn en 28-08-2008 a las 17:38.
Razón: Doblepost (¡AutoMerge CocaCola ok toffe and butter System!)
Re: Reconstruccion Historica de HECHOS Referentes Al Periodo 1970 - 1990 (Invitacion)
Una pequeña gran información a continuación:
Spoiler:
VIGESIMO SEGUNDO CONGRESO GENERAL ORDINARIO DEL PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE, CHILLAN 1967
Fuente: Julio César Jobet, Historia del Partido Socialista de Chile (Prólogo de Ricardo Núñez).
Prólogo: Se celebró en Chillán los días 24, 25 y 26 de noviembre de 1967. Asistieron 115 delegados con derecho a voz y voto, en representación de 15.000 militantes activos (la masa partidaria era de unos 50.000 miembros; y entre ambos congresos, Linares-Chillán, ingresaron 9.200 simpatizantes) y un número similar de delegados fraternales con derecho a voz. Se hicieron representar con dos delegados los gobiernos comunistas de la URSS, Alemania Oriental, Rumania y Yugoslavia: y con un delegado el Partido Baas Arabe Socialista, de Siria; y el Partido Socialista de Uruguay. El congreso designó Comisario General a la senadora María Elena Carrera, quien había presidido la Comisión Organizadora; y designó cuatro comisiones de trabajo: de política nacional, de política internacional, de organización y de frente de masas (sindical, campesino, pobladores, escritores y artistas).
La Comisión de Política Nacional aprobó dos votos: uno de posición general, con una previa y extensa fundamentación teórica; y otro de abstención combativa en la elección complementaria para elegir un senador en las provincias de Bío-Bío, Malleco y Cautín. El FRAP consideró la petición de apoyo al personero radical, abogado Alberto Baltra, representante de la corriente izquierdista del radicalismo. El PC y el Partido Social Demócrata le otorgaron su amplio respaldo; el PS no se sumó a esa actitud de sus aliados, y el Congreso de Chillán resolvió la abstención, en vista de no ser posible a esa altura inscribir un candidato propio. El texto de la resolución aprobada en sesión plenaria del Congreso General es éste:
El Congreso General del Partido Socialista estima que: el desenlace de la próxima elección extraordinaria por Bío-Bío, Malleco y Cautín, no contribuye en manera alguna a la solución de los problemas que afectan al pueblo chileno, piensa que los intentos que, a pretexto suyo, se están realizando para resucitar una combinación política radical-socialista-comunista son profundamente perjudiciales para el desarrollo y maduración de la Izquierda Chilena.
La incorporación del Partido Radical al frente político que hasta ahora dirige el Frente de Acción Popular lejos de fortalecer a la Izquierda, la debilita extraordinariamente, engendrando y robusteciendo en ella toda suerte de ilusiones electoralistas que la experiencia ha demostrado ser absolutamente inconducentes para desencadenar un proceso revolucionario dirigido a la toma del poder, máxime cuando las elecciones se realizan con el fin principal de conseguir el mayor número de votos, aspiración que es contradictoria con el propósito de fortalecer orgánica, ideológica y políticamente el movimiento popular.
Estos intentos de incorporar al radicalismo al seno de la Izquierda, significan asegurar, artificialmente, la supervivencia de un partido caduco, que no expresa social ni ideológicamente a ninguna fuerza progresiva y que aspira a subsistir como factor político, mediante desplazamientos oportunistas en el dispositivo político nacional, que le permiten poner precio a su menguante poderío parlamentario y electoral, como lo ha demostrado, hasta la sociedad, la experiencia política de los últimos veinte años. Recuérdese la Concentración Nacional, durante la administración de González Videla, su cooperación interesada al gobierno de Alessandri y el papel que jugó en las elecciones de 1964 la candidatura radical.
Es la descomposición de los partidos Radical y Democratacristiano, y no su artificial supervivencia, el objetivo que busca la Izquierda Revolucionaria como uno de los medios más adecuados para ir definiendo el campo político chileno.
Y quienes están interesados en provocar este esclarecimiento no pueden otorgar al radicalismo “patente de corso” para que, so pretexto de una presunta posición izquierdista, alimente en el seno de la Izquierda ilusiones reformistas y electoreras que, felizmente, estamos logrando superar.
En consecuencia, el Partido Socialista promoverá, durante esa campaña electoral, un esclarecimiento político e ideológico, a través del que se denunciará aquélla, cómo una maniobra que pretende reconstituir la caduca combinación de Frente Popular, es decir, la alianza con un sector de la burguesía nacional, supuestamente progresista.
De ahí que se requiere un esfuerzo orgánico de todo el Partido, y en particular de la dirección nacional, de los parlamentarios y de los Comités Regionales de Bío-Bío, Malleco y Cautín, a fin de cumplir con este propósito lo que, en definitiva, significa la defensa de los postulantes ideológicos del Partido, su independencia de clase, y la aplicación consecuente de la política del Frente de Trabajadores, lo que sentará un precedente para las futuras acciones del Partido Socialista que, insistimos, deben conducir, indefectiblemente , hacia la toma del poder por las clases trabajadoras.
En cuanto al voto sobre la posición política nacional del PS su texto aprobado en el plenario del XXII Congreso General por la unanimidad de sus integrantes, dice así:
1.- El Partido Socialista, como organización marxista-leninista, plantea la toma del poder como objetivo estratégico a cumplir por esta generación, para instaurar un Estado Revolucionario que libere a Chile de la dependencia y del retraso económico y cultural e inicie la construcción del Socialismo.
2.- La violencia revolucionaria es inevitable y legítima. Resulta necesariamente del carácter represivo y armado del estado de clase. Constituye la única vía que conduce a la toma del poder político y económico y, a su ulterior defensa y fortalecimiento.
Sólo destruyendo el aparato burocrático y militar del estado burgués, puede consolidarse la revolución socialista.
3.- Las formas pacíficas o legales de lucha (reivindicativas, ideológicas, electorales, etc.) no conducen por sí mismas al poder. El Partido Socialista las considera como instrumentos limitados de acción, incorporados al proceso político que nos lleva a la lucha armada.
Consecuencialmente, las alianzas que el partido establezca sólo se justifican en la medida en que contribuyen a la realización de los objetivos estratégicos ya precisados.
4.- En 1957, el Partido Socialista formuló, en términos generales, la política Frente de Trabajadores. La experiencia histórica nos permite enriquecerla en los siguientes términos:
La política Frente de Trabajadores propugna la unidad de acción del proletariado, campesinos, y de clases medias pobres, bajo la dirección del primero. El Frente de Trabajadores se ve reforzado por la incorporación de sectores estudiantiles y de intelectuales revolucionarios la lucha política por el Socialismo.
Postulamos la independencia de clase del Frente de Trabajadores, considerando que la burguesía nacional es aliada del imperialismo y de hecho es su instrumento; por lo tanto, ha terminado por ser irreversiblemente contrarrevolucionaria. La alianza y compromisos permanentes con ella, ha traído sólo derrotas y postergaciones al campo de los explotados.
Los acontecimientos vividos en América Latina durante los últimos años como consecuencia directa o indirecta de la revolución cubana han ido progresivamente continentalizando el proceso revolucionario y desplazándolo al terreno de la violencia, en la medida en que el imperialismo ha ido acentuando su estrategia continental y mundial contrarrevolucionaria para oponerse a los movimientos populares liberadores.
La política de Frente de Trabajadores, se prolonga así, y se encuentra contenida en la política de la Organización Latinoamericana de Solidaridad, la que refleja la nueva dimensión continental y armada que ha adquirido el proceso revolucionario latinoamericano.
El Frente de Acción Popular, ha constituido desde los últimos 10 años la expresión política de la clase obrera sobre la base del entendimiento de los partidos Socialista y Comunista de Chile.
En las actuales condiciones chilenas y latinoamericanas, el FRAP debe adecuarse en sus objetivos y organización a la línea general de la política de OLAS, y debe estar destinado a convertirse en el Frente Político que una a todas las fuerzas antiimperialistas revolucionarias que luchen consecuentemente por la revolución socialista.
5.- La situación de Chile se caracteriza porque el equilibrio inestable de muchos años la “coexistencia pacífica” entre las clases están llegando a su término en coincidencia con el agudizamiento de la lucha contra el imperialismo en escala continental.
El fracaso de la política del gobierno de Frei, que ha precipitado este proceso, se expresa, entre otras cosas, por el estancamiento de la economía por una inflación que se acelera, por la cesantía creciente y, últimamente, por el propósito de imponer por la fuerza una medida tan impopular como el reajuste inferior al alza del costo de la vida en el próximo año.
El conjunto de las clases trabajadoras ha comenzado a reaccionar vigorosamente, con una unidad más amplia contra la política de despojo de la burguesía y el gobierno, y ante estas circunstancias, este último, previendo que la protesta nacional adquiera mayores dimensiones, ha montado y sigue desarrollando un aparato policial militar, destinado a la represión en gran escala ¡Hay una gran crisis nacional en marcha!
Paralelamente a la izquierdización de sectores cada vez más amplios de la población en el seno de los partidos burgueses, radical y democratacristiano, surgen directivas “izquierdistas”, que reflejan la inquietud en sus sectores de clase media. Por otra parte, pese a su servilismo, se ha endurecido la conducta del imperialismo frente al gobierno de Frei, porque este no ha aplastado, hasta ahora, al movimiento organizado.
Además, de hecho, el gobierno democratacristiano ha perdido el apoyo del sector empresarial que le ayudó a llegar al poder. La gran burguesía, representada por el Partido Nacional, las centrales patronales, etc., ha recuperado su solidez y optimismo ante la posibilidad de convertirse en la alternativa yanqui para detener la indulgencia revolucionaria de las masas explotadas de nuestro país.
A todo lo anterior se suma un descontento general con evidente pérdida del apoyo popular de que el gobierno democratacristiano gozó al comienzo de su mandato. Hay desplazamiento hacia la izquierda que cada día abarca sectores más extensos de la población, traducido en un descontento general, lo que nos permite concluir que se están creando las bases reales para un cambio decisivo de las estructuras del poder.
Se está creando un vacío político, que el imperialismo yanqui está dispuesto a no permitir que sea ocupado por las clases explotadas.
En resumen, se están desgastando con extraordinaria rapidez las bases del régimen democrático burgués, hasta ahora relativamente estables en nuestro país.
La evidencia dramática de lo que hemos concluido, está dada por el carácter adquirido por el último paro nacional organizado por la CUT. En este conflicto se desplegó el espíritu y voluntad de combate de los trabajadores a lo largo del país, superando los límites de una batalla con sentido estrictamente economista, en que se había planteado las contiendas anteriores, y respondiendo con el coraje y valentía a la represión brutal y sistemática desencadenada por el gobierno.
El partido debe tener plena conciencia de que, en el futuro, las contiendas gremiales se profundizan y paulatinamente serán revestidas de un sentido político más preciso y definido, abriéndose ante las masas la cuestión del poder.
La agudización de la lucha de clases y la tendencia del gobierno a acentuar las medidas represivas y a cerrar progresivamente el campo de la legalidad, obligan al PS a modificar substancialmente sus prácticas organizativas.
Es imperativo de nuestro Partido convertirse realmente en una amplia estructura de núcleos profundamente enraizados en la clase, rodeados de una gama de organizaciones periféricas y preparados para afrontar las contingencias de la ilegalidad. El centralismo democrático y la disciplina consecuente serán convertidos en condiciones fundamentales para el funcionamiento del Partido en el nuevo contexto político.
El XXII Congreso General Ordinario escuchó un extenso informe sobre la situación internacional, elaborado por una Comisión compuesta por los dirigentes Clodomiro Almeyda, Agustín Alvarez V., Julio Benítez, Carlos Morales y Edmundo Serani. El documento parte del reconocimiento de que la posición internacional del socialismo es el aspecto básico de su línea política. Los intentos de elaborar una línea política sobre supuestos fundamentalmente nacionales y de construir el Socialismo en un solo país, genera deformaciones en esa línea o en esa construcción, contrarias al Socialismo posee un carácter internacional insoslayable, y el Socialismo podrá realizarse como sistema de convivencia humana, en forma integral, únicamente si se universaliza. Por otra parte, deja claramente establecido que se ha cerrado la época de las revoluciones a medias. La revolución sólo lo hacen las masas obreras y campesinas, con la participación de las clases medias pobres y los intelectuales de avanzada, cumpliendo en un mismo proceso las tareas democrático-burguesas y las socialistas, con la clase obrera como eje del proceso, proyectada como parte de la revolución mundial.
El PS solidarizó con todos los procesos de construcción socialista iniciados en la URSS y Europa Oriental, en Asia y en Cuba, cuya revolución ha dado una dimensión diferente a la lucha de clases en nuestro continente y ha demostrado la vialidad de la violencia revolucionaria para alcanzar el poder, legando una táctica específica: la guerrilla, y ha dejado en descubierto la impotencia de la burguesía como fuerza progresiva y su real papel contrarrevolucionario.
Junto con aprobar esa valiosa tesis, el Congreso emitió una serie de votos de solidaridad con los diversos pueblos, movimientos líderes en abierta y valerosa lucha contra el imperialismo, en defensa de los intereses de las clases trabajadoras y del Socialismo. Al mismo tiempo, el PS rechaza la aplicación de la política de coexistencia pacífica en América Latina, entendida por la diplomacia soviética y por algunos partidos comunistas, como conciliación entre las clases y como apaciguamiento en la lucha de los pueblos del continente contra las oligarquías dominantes y el imperialismo norteamericano.
Reproducimos un capítulo de especial trascendencia de la tesis internacional del XXII Congreso General Ordinario, sobre la proyección mundial y continental del Socialismo chileno:
Al establecer su política nacional el Partido Socialista debe partir de una realidad objetiva, hoy más vigente que nunca: la revolución chilena se entrona indisolublemente con el proceso continental y mundial, de la lucha de clases, como lo demuestran los siguientes factores externos que gravitan sobre nuestro curso local.
1.- Chile es uno de los países del mundo colonial. Su economía capitalista está, en lo esencial, organizada en función del mercado mundial. Las tendencias económicas internacionales afectan directamente a nuestro desenvolvimiento. Hay que tenerlas siempre en cuenta, para definir una política nacional. Por otra parte, no olvidemos que nuestro retraso económico y cultural se debe a nuestra condición dependiente, es decir, a nuestra ligazón a fuerzas económicas extrañas.
2.- El imperialismo opera con una estrategia global. En su desesperada tarea de hacer frente a la revolución , unifica a las burguesías nacionales y les dan un comando centralizado. La respuesta lógica de los revolucionarios debe ser su unidad internacional . En América Latina , a la OEA debemos oponerle la OLAS ; al Pentágono y al Departamento de Estado , oponerle una dirección revolucionaria continental. La revolución Chilena está indisolublemente ligada a la revolución latinoamericana y esta, a la mundial . La cabal y definitiva realización de sus tareas se logrará sólo en la medida en que se vaya derrotando internacionalmente al imperialismo y a sus aliados, y se vaya estableciendo la planificación socialista a niveles supranacionales .
3.- Consecuente con su definición marxista- leninista, nuestro Partido sustenta el principio del internacionalismo proletario , que debe expresarse en la solidaridad de la lucha mundial por derrotar al imperialismo en todos los frentes y en la construcción de un mundo socialista integrado internacionalmente
Creemos que todos estos hechos no obligan a examinar con la mayor seriedad y atención los procesos externos, para utilizarlos en el esclarecimiento y determinación de nuestra estrategia y técnicas locales.
Por otra parte, nuestra participación en la OSPAAAL e integración a OLAS nos pone ante dos paralelas: ante la conflictiva situación internacional; otra práctica, la construcción de una directiva continental y mundial para el movimiento revolucionario.
La organización de Solidaridad con los pueblos de África, Asia y América Latina (OSPAAAL) y la Organización Latino-Americana de Solidaridad (OLAS) son un paso hacia la formación de una nueva directiva internacional de la revolución.
El partido Socialista participó de las OSPAAAL y forma parte incluso del Secretario Ejecutivo. Igualmente contribuyó decisivamente a la creación de OLAS.
Consecuentemente debe participar en forma activa en el funcionamiento de esta última, tanto a escala continental como nacional. Para el PS la OLAS es más que una mera institución de solidaridad. Debe convertirse en una dirección de la Revolución Latinoamericana y dar un paso indispensable en el proceso de unidad mundial de los pueblos, meta a la cual nuestro Partido tiene la obligación de contribuir. Y cuyo primer intento lo constituye la creación de OPAAAL en el plano mundial.
Concretamente el Partido Socialista resuelve:
1º Reconocimiento absoluto de OSPAAAL y continuar participando en ella:
2º Hacer suyo los acuerdos de la Primera Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS):
3º Tomar las medidas para que incorporen a su Comité Nacional todas las fuerza revolucionarias y antimperialistas que declararon aceptar los acuerdos y cumplir los requisitos establecidos en la Primera Conferencia de OLAS; y
4º Estudiar de inmediato las formas de poner en práctica las acciones efectivas de solidaridad para con los pueblos que han tomado la vanguardia de la lucha de liberación continental.
En consecuencia, para que OLAS se convierta en el Estado Mayor de las fuerzas revolucionarias del continente debe abrir un amplio debate entre los revolucionarios de América Latina que le permita intervenir con una visión propia de la urgente tarea de clarificación de los problemas de la lucha de clases y a escala mundial. En esta forma OLAS podrá homogenizarse y fortalecerse interiormente y aportar positivamente a la tarea de construir un comando internacional unificado de los pueblos contra el imperialismo. En cuanto a nuestro Partido debe dar el ejemplo a través de su propia discusión y clarificación interna, proyectándola después a las otras organizaciones revolucionarias del país. Para mejor hacer posible esta discusión entregamos las siguientes ideas básicas:
Re: Reconstruccion Historica de HECHOS Referentes Al Periodo 1970 - 1990 (Invitacion)
Continuo
Spoiler:
La Gran Tarea: posibilitar la existencia de la dirección unificada de la revolución socialista mundial.
Señalamos a continuación una serie de consideraciones que orientan nuestra toma de posición en el cuadro continental y mundial:
a) El partido Socialista se reconoce parte de las fuerzas que luchan por el socialismo en mundo entero.
b) El proceso mundial de la revolución socialista no puede quedar librado a la espontaneidad. Debe ser dirigido en términos globales, teniendo en cuenta que el propio imperialismo centraliza la conducción de las fuerzas contrarrevolucionarias.
c) El Partido Socialista aspira a una progresiva conformación de una dirección internacional de los socialistas revolucionarios. Es cierto que tal tarea es difícil especialmente debido a la presión de las profundas divergencias que afectan al movimiento revolucionario mundial. Pero es de urgencia comprenderla.
ch) Sostenemos que ningún partido, ni Estado, tiene derecho a monopolizar la dirección de los pueblos revolucionarios con un ejercicio burocrático que sacrifique el curso de la Revolución Mundial a los intereses y necesidades de la tendencia o del Estado; mucho menos en el actual período de discusión y enfrentamiento tendencial.
d) Valorizamos la superior experiencia alcanzada por otros partidos o movimientos. Queremos utilizarla positivamente , pero sin abdicar en nuestra responsabilidad de encontrar los cambios concretos que ha de seguir la revolución chilena y aportando nuestros propios puntos de vista frente a los problemas generales de la lucha de clases.
e) Reconocemos que el conocimiento y dominio de las tendencias objetivas que presiden el acontecer histórico se logra mejor desde una perspectiva supranacional.
Por lo tanto, una futura dirección internacional está en las mejores condiciones para diseñar una estrategia colectiva de los pueblos. Pero la aplicación específica a los peculiares condiciones locales es tarea que reivindicamos para cada partido o movimiento nacional.
En cuanto a las proposiciones de la Brigada de Escritores y Artistas Socialistas aprobadas por la Comisión de Frente de Masa y, luego, por el Plenario, fueron las siguientes:
1º. El Congreso del Partido Socialista estima de máxima importancia la acción de los intelectuales chilenos en la revolución socialista.
2º. Hace suyo el ideal del “hombre nuevo latinoamericano” expresado por el gran humanista comandante Ernesto “Che” Guevara, y enriquecido por la experiencias nacionales.
3º. Acuerda vigorizar, y centralizar la acción intelectual revolucionaria a través de su brigada de Escritore