Dos curagüillas que no tenían un peso y estaban locos por tomarse un trago conversan:
"Oye Pepe, tengo unas ganas de tomarme un trago!!!"
"Yo también, Juan, pero estamos pato."
"Bueno Pepe, yo tengo una idea. Fíjate bien, compramos una salchicha grande y nos vamos a un bar. Empezamos a tomar y cuando el mozo nos venga a cobrar yo me meto la salchicha por el pantalón y me la saco por el marrueco del pantalón y tu empiezas a mamar como si fuera un wañaño. De seguro que nos botan del bar por inmorales y no pagamos, ¿qué te parece?"
"Fantástico, Juan, vamos a hacerlo!"
"Sí Pepe, pero yo empiezo con la salchicha, yo fui el de la idea."
"Bien Juan, lo que tu digas."
Se fueron a un bar y toma que toma hasta que estuvieron medio borrachos. Cuando vieron que el barman les venía a cobrar, Juan se sacó la salchicha y Pepe se agachó a mamar. El barman exclamó: "¡Inmorales, maricones, fuera, fuera de mi bar!" y salieron riendo a la calle y sin pagar.
Asi estuvieron toda la noche de bar en bar tomando de gratis usando el truco de la salchicha.
Cuando estaban en el bar numero siete y preparados para hacer el truco otra vez Pepe le dice a Juan:
"Oye Juan, ya estoy cansado de ser yo siempre quien agarre la salchicha para mamar, ahora en este bar pásame la longa a mi y ponte tu a mamar".
Y Juan le responde:
"¿Qué salchicha Pepe?, ¡la salchicha se me quedó en el primer bar!"