Era este un matrimonio, en el que el señor tabajaba toda la semana, de sol a sol, excepto los sábados.
Y este señor era como tonto para jugar golf, peor a la señora no le gustaba.
Un sabado sale en la mañana de puntillas para no despertar a la señora. Pepara los palos de golf se sube al auto y parte... pero a mitad del viaje se pone a llover. Prende la radio y anuncian lluvias toda la semana. Irritado se devuelve a su casa.
Cuando llega, entra a su casa silenciosamente y se acuesta al lado de su mujer y le dice:
-Mi amor, está lloviendo a chusos.