Pepe decidió consultar con un médico por un fuerte dolor de cabeza que lo tenía loco, después de varios exámenes el Dr., le dijo:
Usted sufre una rara condición en la que sus testículos oprimen la base de su columna vertebral, y eso es lo que le causa dolores de cabeza.
La única manera de remediarlo es extirpar sus testículos.
Pepe quedó sorprendido y deprimido, pero sus jaquecas empeoraban día con día, y preso de la desesperación decidió someterse a la operación.
Al salir del hospital, el dolor de cabeza había desaparecido por completo.
De vuelta a su casa, pasó frente a una sastrería y decidió comprarse ropa. Así que entró en la tienda y le dijo al vendedor que necesitaba un traje de nuevo.
El vendedor lo observó por un momento y dijo:
-Muy bien, talla 44.
-¡Exacto! ¿Cómo lo supo?
-Es mi trabajo -repuso el vendedor. Pepe se probó el traje, y le quedó perfectamente. Mientras se observaba en el espejo, el vendedor le dijo:
- ¿Qué le parece una camisa nueva? Pepe lo pensó por un momento, y respondió:
-Claro, ¿por qué no?
-Veamos, has de ser un 34 de mangas y 16 de cuello.
-¿Cómo lo supo?
- Es mi trabajo - repitió el vendedor. Pepe se probó la camisa, que le quedó a la perfección.
Mientras se veía en el espejo, el vendedor le dijo:
-Qué le parece si ya que estamos en esto de una vez le vendo unos calzoncillos importados.
Pepe lo pensó por un segundo, pensó en la operación que acababa de sufrir, y dijo:
-Está bien.
- Muy bien, debes ser calzoncillo de talla treinta y seis dijo el vendedor.
- No, mi amigo, ésta vez se equivoca. He usado talla 30 desde los dieciocho años.
El vendedor negó con la cabeza:
-No es posible que uses talla 30. El calzoncillo estaría demasiado apretado y te presionaría los cocos contra la base de la columna y te daría todo el día un tremendo dolor de cabeza.
