La prestigiosa revista británica History Today publica en su ultima ,el artículo de uno de sus investigadores, Nick Pelling, que defiende que el telescopio fue inventado por un óptico gerundense de nombre Joan Roget y no por los holandeses que lo patentaron en La Haya, que se se quedaron con los beneficios y con la gloria. La cosa tiene su gracia pues este otoño se cumplen 400 años de su invención y están previstos actos en distintos países que deberán revisar sus referencias y catálogos.
El hombre que según el estudioso Nick Pelling debería entrar en las enciclopedias es Juan Roget. De él sólo se sabe que vivió porque su nombre aparece junto a la anotación del fallecimiento de su mujer. Y porque un italiano, el óptico milanés Girolamo Sirtori, relató en un libro su asombroso encuentro con quien él llamó el "hombre del espectáculo Roget de Burgundy" (por la región de la Borgoña francesa de la que era oriundo).
El hilo que lleva a Roget se enreda algo más porque quien rastreó la pista del catalán fue otra persona, el también óptico José María Simón de Guilleuma, que publicó una investigación en 1958.
Guilleuma (1886-1965), coleccionista de aparatos de óptica e historiador en sus ratos libres, fue quien rastreó en los registros civiles y parroquiales de Cataluña, pero quien también tuvo la idea de buscar en los archivos sobre las herencias. Allí encontró un documento que daba fe de que, efectivamente, en España había telescopios, o algo muy parecido a ese instrumento, mucho antes que en Flandes.
Concretamente, encontró en un testamento del 10 de abril de 1593 que Don Pedro de Carolona dejó a su viuda, Doña María de Cardona y Eril, una "ullera larga guarnida de lautó" (en catalán, lente o monóculo largo decorada con latón). Ulleras, que ahora significa gafas, se empleó también con el sentido de telescopio.
En su día, la enciclopedia Espasa ya mencionó esta investigación, según consta en los Anales del Instituto de Estudios Gerundenses (
pdf) aunque no ha sido hasta ahora que ha alcanzado repercusión internacional, por el artículo que Pelling ha publicado en la revista
History Today un artículo que el propio autor presenta como una historia de la época en la que holandeses y españoles eran "archienemigos" (luchaban en la Guerra de los Ochenta Años).
Veremos en que termina esta historia.