SANTIAGO, marzo 2, 2005 El Segundo Juzgado del Crimen de Iquique determinó condenar ayer a Víctor Torres Vásquez, ex niño símbolo de la Teletón de 1987, a la pena de cinco años y un día de cárcel por violaciones reiteradas en contra de dos menores de edad, que además son sus sobrinos.
Los ultrajes los cometió por espacio de dos años.
La titular del tribunal, María Soledad Fernández Ortiz, dictó la resolución a fines del año pasado, pero el sentenciado recién fue notificado hace pocos días, debido a que el caso se tramitaba con el antiguo sistema penal.
En el fallo, la jueza determinó condenar a Torres Vásquez, de 21 años, a la pena de cinco años y un día de presidio, además de la inhabilitación para el ejercicio de cargos y oficios públicos, profesiones titulares y el pago de las costas de la causa.
Tras analizar las pruebas rendidas, la magistrada determinó que el sentenciado tiene que cumplir en forma efectiva la condena. Ello debido a que no es merecedor de ningún beneficio de la ley, a causa de la naturaleza del delito y la extensión de la pena aplicada.
Sólo se le abonará a la pena los nueve meses que permaneció recluido en la enfermería del recinto carcelario de Iquique, ya que actualmente el sujeto se encontraba en libertad.
El ex niño símbolo fue detenido mientras cursaba tercero medio en septiembre de 2002 por la Brigada de Delitos Sexuales de la Policía de Investigaciones, acusado de cometer violaciones reiteradas en contra de dos de sus sobrinos de iniciales J.V.M. y C.V.M., que en ese entonces tenían 11 y nueve años, respectivamente. Además, había una tercera víctima que residía en la localidad de Matilla, pero no se presentó a declarar en el caso. En esa ocasión, Torres confesó su delito.
La causa donde está involucrado el minusválido, quedó al descubierto después de que la madre de dos de las víctimas advirtiera comportamientos extraños en sus dos hijos.
Al comenzar a interrogarlos, los escolares le confesaron que su tío los violaba desde hacía cerca de dos años, ultrajes se registraron entre los años 2000 y 2002.
Aprovechándose de la indefensión de las víctimas y de su condición de minusválido, buscaba todas las oportunidades necesarias para quedar a solas con los niños cuando lo visitaban en su domicilio, ubicado en el sector de Las Dunas, en la capital de la Primera Región.
Aunque el joven se hacía ganar la confianza de los padres de los niños y de los mismos menores, el sujeto agredió sexualmente a sus sobrinos bajo amenaza, sin que el resto de sus familiares se diera cuenta de la situación.
MAL CONGÉNITO
Por un mal congénito que sufre desde su nacimiento, Torres Vásquez no posee sus manos ni tampoco una pierna, mientras que a la otra le falta un pie, razón por la que camina ayudado de una prótesis.
Sin embargo, los peritajes sicológicos que se le realizaron hace más de dos años, indicaron que posee un coeficiente intelectual avanzado.
Debido a su condición, ha estado en tratamiento en distintos centros de la Teletón desde que tenía dos años.
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