Cita:
Originalmente publicado por Zinc
y el gasto desmesurado en armas por parte del gobierno.
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No es desmesurado.
Piensa: vivir acá es como tener la casa linda con cosas buenas y caras en un mal barrio, donde a pesar de tener buenas condiciones de vida, tenemos un par de vecinos callamperos, negros reguetoneros y flaites que sienten que lo que hemos obtenido con nuestro esfuerzo y educación se lo debemos a ellos, que tenemos que devolvérselo y que de tanto en tanto tratan de meterse a la casa por donde no hay protecciones, y que el tercer vecino, si bien parece tener mejores condiciones, también es bastante mísero pero lo camufla porque es narcotraficante y mafioso, y ya trató de quedarse con un pedazo de jardín trasero (pero el cura de la parroquia lo convenció de que dejara de huevear).
Ellos dicen que son nuestros "hermanos" y que somos "iguales", pero, vamos... todos -ellos y nosotros- sabemos que no es así: no fuimos a los mismos colegios (de hecho, muchos de ellos ni siquiera tienen Primero Básico, y no les interesa tenerlo ya que dar lástima y pedir limosna en cierta medida les basta), no somos parientes ni nada por el estilo, y ni siquiera nos parecemos físicamente.
Hasta nuestras mascotas tienen collares con GPS, están desparasitadas y tienen sus vacunas, mientras que ellos recogen guarenes para comérselos, y tiran los restos en el barro de su patio para que se pudran ahí.
En esas condiciones, es lógico no sólo gastar en poner buenas protecciones, alarma y cerco eléctrico (que nuestros vecinos no pueden costear, ni tampoco saben cómo hacer funcionar), sino que además invertir en un par de buenas pistolas que nuestros amables vecinos sepan que tenemos, y que usaremos si es necesario.
Porque la estirpe de vecinos que tenemos, no entiende el idioma de la razón sino el de la fuerza.
¿O tú dejarías la casa abierta, y tendrías un palito de escoba como defensa
sabiendo que compartes el vecindario con esa clase de gente?
PS.: Para ellos, nuestra imagen corporativa debe ser esta: