Esta queja es un poco extensa, por lo que si le da lata leer, haga economía virtual y no gaste un click acá.
Cuan bueno sería que algo como esta noticia quedara en portada para que todos vieran el nivel de la legislación en nuestro país y nos llevara a tomar más conciencia al momento de elegir nuestros representantes en el Congreso.
¿Qué diría usted si un médico llega a la operación con un cuchillo sucio? ¿Qué diría usted si quien debe velar porque los materiales de una construcción deban ser de buena calidad, los compra en un lugar de dudosa reputación y luego el edificio se viene abajo por ruina en los cimientos? ¿Qué me diría usted si el contador lleva las cuentas de sus clientes en servilletas?
Todas las respuestas a las preguntas anteriores que usted pueda dar, también responden la queja que pretendo hacer ahora.
Cuando se crea un proyecto de ley, este debe estar fundado. El fundamento es doble: hechos y normas. En los hechos se expone el por qué la materia merece ser legislada -tome usted el ejemplo del femicidio- y en las normas se exponen, precisamente, las leyes que o mal regulan el tema o sencillamente nada dicen.
Lo anterior se llama ORDEN, pues orden se requiere en todo, desde una operación de un médico, hasta un edificio que se construye y -por supuesto- la creación de una ley.
Con lo anterior, ¿qué me dirían ustedes si se presenta un proyecto de ley fundado en hechos, pero cuando al momento de argumentar normas... se mencionan normas ¡¡¡ DEROGADAS!!!?
Ojo, no es que estemos hablando de decir en el proyecto que las normas estaban derogadas, sino que el creer que no lo estaban (en eso recae lo reprochable).
Ahora bien, me creerán ustedes que una ley (no importa el número ya que más abajo les mostraré el mail que envié a los diarios y al Congreso) del año 2005 derogó unos artículos del Código Civil y que un séquito de diputaduchos basaron un proyecto de ley en normas ¡¡¡DEROGADAS!!! (o sea, normas que ya no existen).
Ojo, el proyecto es del año 2008, abril, y la derogación se produjo en el ¡¡¡2005!!!!
Acá les dejo el mail que remití a la prensa y al Congreso quejándome de tal hecho. Sólo la página del Congreso me respondió -escuetamente-. De los periódicos, nada, pues ustedes saben que los medios se tapan y cubren las espaldas y una cuestión así jamás va a salir a la luz pública.
Pero para eso está el antro.
Vean el mail.
¿Saben lo que esto significa?
Que nuestro legislador -sí, el mismo que usted eligió confiadamente- basa sus proyectos en normas derogadas, cual médico que llega a operar al enfermo con un cuchillo con óxido.
O me van a decir ustedes que en 3 años (!!!) no fueron capaces de actualizar sus códigos y hacer un proyecto decente.
¿Quiénes son los diputaduchos?
Carolina Goic, María Antonieta Saa, Adriana Muñoz, Clemira Pacheco, Ximena Vidal, y los diputados Germán Becker, Juan Bustos, Guillermo Ceroni, Roberto Delmastro y Osvaldo Palma.
Dele las gracias.
Acá está el adefesio de proyecto:
http://sil.senado.cl/cgi-bin/sil_tramitacion.pl?6202,D,,,
Y acá el Código Civil actualizado (el artículo en cuestión es el 188).
http://www.bcn.cl/leyes/pdf/actualizado/172986.pdf