Como el foro está falto de ciencia..... voy a postear una serie de artículos intedezantes.....
Durante los años 50 del siglo XX se ideó un proyecto que pretendía, por medio del impulso ofrecido por explosiones nucleares sobre un escudo inercial, impulsar una nave interestelar.

Buscando un modo de utilizar más eficientemente la energía atómica surgió el proyecto Orión, que consiste en utilizar una explosión atómica para producir plasma, que al chocar contra un plato en el vehículo espacial, generaría un enorme impulso.
El motor Orión consiste en utilizar una explosión nuclear para generar impulso.
La explosión nuclear, convenientemente dirigida, crea un chorro de plasma a alta velocidad que choca contra un plato (de acero o aluminio) situado en el vehículo espacial, impulsando a la nave.
La duración del estallido es tan breve que el plato de impulso apenas sufre un ligero desgaste; literalmente, no tiene tiempo de calentarse. La fuerza que incide sobre el plato es tan inmensa que hay que utilizar un sistema de amortiguamiento para proteger a la tripulación de la aceleración resultante.
El método ha ido evolucionado hacia formas más eficientes. Al principio la bomba se detonaba dentro de una cámara de combustión y convertía agua en plasma supercaliente. Esto tenía el inconveniente de que la cámara de combustión debía resistir la energía liberada y que tampoco se podía repetir la detonación muy a menudo a riesgo de calentar dicho receptáculo. Otro inconveniente era la radiación liberada en la explosión, que obligaba a proteger a la tripulación de la misma.
Así pues, se eliminó la cámara de combustión. El plasma pasó a generarse mediante un disco de plástico que caía tras la bomba. La explosión convertía al plástico en plasma dirigido contra el plato de impulso.
Finalmente, el plástico, buen absorbente de neutrones, fue incorporado en la bomba, que estaba especialmente diseñada para explotar de un modo direccional. Esto optimiza la energía liberada y hace el sistema más seguro.
El resultado es un motor con una relación de impulso miles de veces mayor que el de un motor químico. Además, una nave con este propulsor no tiene las limitaciones de peso de un cohete de ese tipo, ya que la masa de reacción (el plástico), al alcanzar elevadísimas velocidades, puede ser mucho menor.
Los inconvenientes derivados de este sistema de propulsión son así mismo muy importantes, ya que un pequeño fallo en el proceso de detonación puede destruir la nave. Esto, sumado a la existencia de un tratado internacional que prohíbe el despliegue de armas nucleares en el espacio, ha proscrito esta tecnología.
Aún así, la ciencia ficción ha reflejado la utilidad de este método de propulsión, ya que es actualmente el diseño que mejores prestaciones puede ofrecer a una hipotética nave espacial realizables con nuestra capacidad tecnológica actual.
Sin embargo, la ciencia ficción ha podido soslayar estos inconvenientes. En la película Deep Impact, la nave construida por los Estados Unidos para interceptar al cometa que va a destruir la Tierra está dotada de un sistema de propulsión Orión, y el plato de impulso se puede apreciar perfectamente en la secuencia de partida de la nave. Esto es un importante acierto en la ambientación científica de la película, ya que con la tecnología actual este sistema es el único que permitiría alcanzar la velocidad necesaria para la maniobra de cita orbital con el cometa.
Aquí, un video de experimentos de este sistema.... pero con explosiones químicas. Imagínense lo que se alcanzaría con explosiones nucleares.....
[ame=http://www.youtube.com/watch?v=-OncU3sMTug]YouTube - Project Orion - To Saturn by Nuclear bomb[/ame]

Project Orion (nuclear propulsion) - Wikipedia, the free encyclopedia









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